Yorgo Stratouris: “La moda siempre fue mi sueño”

Valiente y decidido, un hombre de cambios. Del mundo automotriz al mundo de la moda, de Grecia al Perú. Yorgo Stratouris es el mejor ejemplo de que nunca es tarde para hacer lo que te hace feliz. Y la moda era lo que él necesitaba para serlo.

Escribe Omar Amorós*

Yorgo todavía a veces cuando se despierta y mira a su alrededor y piensa: ¿Lo logré, es verdad? Cuando uno tiene 20 años puede hacer todos los cambios que quiera, pero él lo hizo ya a una edad madura (hoy tiene 50) con una vida estable y costumbres arraigadas. En su tierra natal, Grecia tenía su rutina habitual de trabajo, había fundado su propio negocio junto a su hermano cuando tenía 17 años, la ciudad donde vivía era pequeña y tenía todo y a todos cerca. Era una sociedad cerrada llena de prejuicios (muy similar a la peruana), pero esa vida no lo hacía feliz. Provenía de una familia de clase media, su padre trabajaba en una fábrica de cemento y su madre era ama de casa, desde pequeño en el colegio buscaba sus propios ingresos, en paralelo a sus estudios fue mozo y lavaba carros. Como todo joven tenía sueños, pero vivía en ese tipo de sociedades en donde no se es permitido soñar, y cuando tu familia y tu ciudad se burlan empiezas a soñar solo. Así pasaron 25 años, consiguió tener una buena vida, muy cómoda, pero no era feliz.

Siempre tuvo miedo a dejarlo todo y muchas inseguridades. Cuando tenía más o menos 38 años ya no podía seguir ocultando su sueño, el de hacer ropa. Para ese entonces, ya conocía Perú (había viajado antes como turista) y quería aprender hablar español porque le atraía mucho el idioma y Latinoamérica. Es a los 42, superados unos problemas de salud que toma la decisión del cambio, porque se sintió en pánico, sentía que su vida se acababa. Entonces, llegó el día en que le dijo a su hermano que se iba, de inmediato, que no quería nada, solo irse. Sin tener un plan vendió su auto a un trabajador de confianza, les contó de su decisión a sus padres, compró su boleto de avión, agarró sus cosas y se fue.

Viajó a Berlín donde unos amigos y se quedó 3 meses, pero él sentía que esa ciudad tampoco era para él. Entonces, decidió ir al Perú y aprender español con la idea de quedarse 6 meses y ver qué pasa. Eligió nuestro país porque no conocía a nadie, quería empezar de cero, solo. Fue su decisión. Es así que llegó a estas tierras el 02 de marzo del 2011. Se contactó con un conocido y al contarle de su decisión, éste se quedó sorprendido, lo llevó por unos días a su casa y luego a una en Pueblo Libre donde empezó a vivir. Ya estando en un lugar estable empezó a estudiar español en la Universidad Católica y después de unas semanas encontró un trabajo en Gamarra en una empresa de ropa donde estuvo 6 meses, (por eso cambia su boleto de avión para 6 meses más) pero al año decide regresar a Grecia porque sintió que había pasado un año muy difícil. Se quedó un año por allí, y en ese tiempo estuvo buscando un nuevo trabajo por otros lares porque no quería quedarse. Es así que regresa a Perú a trabajar en una empresa de computadoras (ya con visa de trabajo) un 2 de abril del 2013, nuevamente no la pasó nada fácil.

Yorgo siempre tuvo en mente conseguir un trabajo ligado a la moda, por eso primero tuvo listo su logo. “Cómo explicas a una persona que deseas cambiar tu vida. Piensan que has hecho algo, que estás huyendo de tu país. Realmente la pasaba mal”. Pero, no todo era malo, un amigo periodista griego al enterarse que se encontraba en Lima le ofrece una habitación en su casa de Miraflores y eso fue de gran ayuda para él. Un buen día lo llamaron de una boutique de trajes y telas para hombres, a la cual había enviado su currículum, pero no lo aceptaron. Yorgo no se rindió y lo envió una segunda vez, esa vez si lo aceptaron. Su historia empezó a cambiar.

Empezó en la boutique como escaparatista y vendedor de telas y en un año cambiaron muchas cosas. Le fue muy bien, no esperaban tanto de él y superó las expectativas. Cada día para él era una exploración de creatividad. Fue un trabajador muy responsable, se quedaba hasta tarde, limpiaba. Y pudo poner en práctica los estudios que tenía de visual merchandising y decoración de vitrinas. Se mudó nuevamente para Pueblo Libre y empezó a vender pañoletas para mujeres porque tenía un problema de salud y necesitaba más dinero para sus medicinas. Después de unos meses decidió renunciar porque vio el éxito que tuvo con las pañoletas y con traje que se mandó a hacer a su medida, de una tela simple. Cuando se lo puso, todos quedaron impresionados (todavía lo tiene, es uno verde de drill).

Yorgo siempre se tuvo fe, supo que algún día le iba a ir bien. Y ese día llegó. Una amiga peruana de años lo llamó para que le hiciera unos trajes. Fue su primer pedido y fue todo un éxito, con el dinero que ganó alquiló el actual departamento donde se encuentra su atelier (Pasaje Los Pinos 156, dpto C-103, Miraflores). Al poco tiempo una wedding planner vio sus trajes y le gustaron, lo llamó y le dijo que quería trabajar con él. Empezó poco a poco, dos camisas, un traje. Por ese tiempo, también empezó a fabricarse zapatos para él, para luego decidir crear unas hormas. Nos cuenta que paraba todo el día fuera de casa, el Centro de Lima, el Parque del Trabajo, Breña, Carabayllo, en todo Lima para coordinar con zapateros y sastres. Esas fueron sus rutas durante dos años aproximadamente.

Después de conocer su sorprendente historia podemos pensar que consiguió lo que tanto buscaba, pero no. Es sincero al decir que todavía espera conseguir más. “Mi enfoque no es el dinero. Sí, lo quiero, pero para vivir bien. No quiero pensar en él, quiero pasarla bien con mis amigos, pagar todas mis cuentas sin sufrir y que mi salud esté bien. Para mí eso es vivir bien, para qué necesito más. Quiero hacer crecer mi marca, que crezca el dinero, pero que sea de mi marca”.

En la actualidad Yorgo brinda un servicio muy personalizado para caballeros. Hacen no solo trajes a medida, sino los detalles que se eligen junto al cliente como el tipo y color de forro, el diseño, la tela (color y textura). Los zapatos también se fabrican a medida del cliente, para eso cuenta con muestrarios de cuero, puede elegir también el forro, el tipo de suela y los pasadores. Confecciona esmóquines, trajes para ejecutivos, blazers, camisas, corbatas (larga y michi), pañuelos (para bolsillo y cuello), accesorios como correas y gemelos, ropa sport como camisas y pantalones denim, sacos, zapatos y zapatillas también a medida. Este 2019 va a renovar su página web para que se presente a su marca: Yorgo Stratouris en cualquier parte del mundo con productos de mucha calidad (y no tanta cantidad) y especializarse en e-commerce (www.yorgostratouris.com) primero con accesorios, luego con zapatos y finalmente con sus trajes porque su mente está puesta en realizar una marca internacional made in Perú ¡Sabemos que lo logrará!

*Editor de Cocktail

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