“Asiento Reservado”: El parque de las brujas & las brujas de la Salamanca

Y en las noches de luna se puede sentir 

A Mandinga y los diablos cantar.

(La Salamanca – Zamba de Arturo Ávalos)

Escribe Francisco León*

Se denomina salamancas a las entradas mitológicas que se dan en algunas cuevas. Según estudiosos, estas “entradas” no estarían situadas en un plano físico y que funcionan como puertas dimensionales.

Existen en diferentes países y establecen una red de galerías interconectadas, que de manera indefectible, conducen a una cueva central. Allí, reina el Tío, el Supay, el diablo, el maligno, el mismísimo, que habla en quechua y se exhibe sin pudor vestido, en algunos casos, de gaucho adinerado. El Tío preside frenéticas orgías y un festín interminable.

Hacia esas cuevas acuden los dispuestos a firmar el “contrato”. Es decir, vender su alma a cambio de riquezas o gloria, pero con resultados adversos casi siempre. Tal es el caso de Robert Johnson, el llamado rey del blues del delta del Mississippi, asesinado tras grabar el disco que el diablo le prometiera lo haría inmortal.

La leyenda mantiene su vigencia en países como Bolivia y en las provincias del norte argentino, como Jujuy, Salta, Santiago del Estero, incluso en el sur del Brasil. En Chile, se dice que si la persona ha logrado ingresar a la Salamanca, jamás vuelve a proyectar su sombra. En la provincia argentina de Catamarca, aseguran que la única forma de traspasar el umbral es desnudo, y con un cuervo negro como guía.

La vemos reaparecer en diversas tradiciones. Perdura en el folclore, los bailes, el arte de las coplas, en las historias que las abuelas transmiten de generación en generación a la hora del crepúsculo; cuando retornan los ancestrales miedos del hombre. La investigadora Alba Omil considera que La Salamanca no sería un lugar, sino la denominación de una organización secreta, de carácter esotérico.

El origen de este mito tiene dos versiones. La primera, lo sitúa en el viejo continente y está relacionado con sucesos acecidos en la ciudad de Salamanca – España, célebre por su universidad. Allí, en una cueva que correspondía a la cripta de la anterior iglesia de San Cebrián, se enseñaban ciencias antiguas, pero nunca olvidadas por el hombre. Buscaban la Piedra Filosofal, el Elixir de la Vida Eterna… Aseguraban que Lucifer impartía las lecciones. Incluso el célebre Manco de Lepanto, utilizó este tema en el entremés llamado La Cueva de Salamanca. Según esta versión, luego el mito sería llevado a América por bica de los conquistadores.

La segunda, afirma que la leyenda es oriunda del suelo americano, e inclusive tendría su raíz en un vocablo compuesto de la lengua Aymara: Salla, que significa peña, y Mancca que significa abajo, o infierno y tienen el respaldo de un buen número de estudiosos.

Sea cual fuere la verdad, el tomar conocimiento sobre la historia, durante mis años en Buenos Aires, me dejó perplejo. No creo en las casualidades, los nombres establecen proximidades inesperadas, un aura de atracción, simpática y cuántica que obedece solo a sus propias leyes y genera sistemas similares. No me resultó extraño, por eso, pensar que podría y debería existir una Salamanca en el lugar más fantasmagórico de mi urbanización, que lleva el mismo nombre además. Me refiero al Parque de las Brujas, ubicado a la espalda de la cuadra 4 de la Avenida Los Paracas.

Una tarde invernal, gris, fría, húmeda, conversaba en su oficina con mi amigo el doctor Hugo Ríos Zerpa, sobre el porqué se le dio ese nombre al parque. Esbozó varias hipótesis. Desde las señoras que pinchaban las pelotas de los niños, y que estos las llamaban brujas, hasta la de un par de hermana que allí vivían y eran poco agraciadas. De pronto, al ver que no me convencía por completo dijo:

—Tiene ese nombre porque los muchachos íbamos a jugar a la Ouija ahí… y sucedían cosas.

—¿Qué cosas? —le pregunté, estirado como un gato en mi asiento, con el lapicero y la libreta a punto de unirse desesperados.

—Cosas simplemente. Antes eso era una laguna… —me dijo, mientras se servía un whisky. Capté un brillo extraño en su mirada, como si recordara una noche en particular que por mucho tiempo había querido olvidar. Hugo es homeópata, graduado en Cuba, y conocedor de muchas mancias. Sabe a qué se refiere.

Hace poco pasé por el parque, pensando en las mil historias que sobre este me habían contado. Ahora, lo han cercado y podado la mayoría de árboles, o los reemplazaron por arbustos mediocres, cuyas hojas ya no cantan a las noches eternas. Sin embargo, recordé las palabras de Hugo:

—No cualquiera que tenga ojos puede “ver”, pero “eso” siempre estará allí. Salud —me dijo y esbozó una sonrisa enigmática.

Francisco Adriano León Carrasco

Nació en Lima el 8 de mayo de 1975. Escritor, poeta, editor, historiador, músico. Cursó estudios de literatura en la UBA (Universidad de Buenos Aires). Promotor cultural. Publica  la novela corta Resplandor Púrpura (Grupo Editorial RAS, Lima, 2004). El año 2005 obtiene mención honrosa a nivel nacional en el concurso de Poesía Iberoamericano, Cuento y Dramaturgia 500VL, organizado por el Boulevard de la Cultura de Quilca y la Municipalidad de Lima. Aparece su primer poemario titulado Ad Gloriam (Arteidea editores, 2006). Publica el trabajo de investigación: La historia de Salamanca de Monterrico (Grupo Editorial RAS, 2006 – 3 ediciones).

Obtiene 2ª mención honrosa en el concurso mundial de poesía erótica Bendito sea tu Cuerpo (2008). Aparece en el compilatorio del mismo nombre. Aparece su plaquette Sandra, (Maribelina editores, 2009). Publica su poemario temático Summer Screams (Hipocampo editores, 2009). El 2012 publica. Publica Historia de Sangallaya (Asociación Distrital Sangallaya, 2012). El año 2013 publica con Altazor editores su segunda novela Tigres de Papel. Publica la II edición de su novela Resplandor Púrpura, editada por G4eneration (2014), en Buenos Aires. Publica Salamanca Sixties Un estudio sobre el rock en la Clase Media de Lima, (Editorial Selección Gallera 2014). Publica su novela Los Stones, (Animal Literario, 2016).

Publica Song From Lima, poesía, (Korriente A editores, 2017). Publica el trabajo de investigación Wanka Rock, historia del rock en Huancayo de 1959-1979, Korriente A editores (2017) con una reimpresión de Sonidos Latentes Producciones ese mismo año. Dirige el equipo técnico para la elaboración de el Plan Municipal de La Lectura y el Libro de la Municipalidad Provincial de Cusco, 2017. En 2018 publica tres ediciones de Manco Inca y la gran guerra de reconquista (Grupo Editorial RAS, Raymi Editores, Zafiro Editores). Con tres ediciones agotadas en menos de tres meses. El libro fue el segundo más vendido de la Feria Internacional del libro de Cusco.

Ha aparecido en 20 compilados de poesía a nivel mundial, incluye traducciones al francés y portugués de su obra. Ha sido columnista del diario Extra, y del Diario del País, Diario del Cusco, Diario El Sol del Cusco. Además de las revistas digitales Punto de Encuentro, Main Neim, Cronopio, etc., a nivel nacional e internacional. Ha sido conductor del programa El Rincón de Los Incomprendidos por HCM Tv radio, y de Palabra x Palabra por HCM Tv radio. Ha editado más de 20 libros con su sello RAS. Es en la actualidad columnista del semanario Qosqo Times y editor periodístico de la revista Open Cusco, de distribución gratuita en Lima y la Ciudad Imperial.

Síguelo en: https://www.facebook.com/franciscoleonescritor/

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