Asiento Reservado: Luis Hernández, una leyenda urbana

Escribe: Francisco León

Desde mi época escolar, para ser más exacto, el inolvidable quinto de secundaria, en un colegio no escolarizado (creo que nadie me aguantaba), me atrajo como un imán inconsciente, como el canto de sirenas, el distrito de Jesús María, pues era y continúa siendo baluarte y bastión, que aún resiste, de lo que nos define como middle class, con nuestra rebeldía tan apegada al consumo y la paz de la yerba. Crecí al pie de las historias sobre tonos, chicas hermosas y la calma inmutable de sus árboles añosos, esto gracias a mi hermano mayor, un habitué de aquel lugar. Además, el parecido con Salamanca de Monterrico era mucho. Así los intercambios de toda especie fluían de manera natural.

Al terminar el colegio y gracias a la TV, que desde hace años no veo, conocí el mito, la leyenda urbana del poeta Luis Hernández, leyenda que a él le hubiera dado igual, y que en definitiva nunca buscó; a diferencia de tanto posero dizque poeta de hoy. A Lucho le importaba sólo vivir. Hace poco me enteré, e incluso busqué fotos que lo acrediten, que como médico visitaba la casa de una amiga suya, periodista, que vive en Salamanca, Charo Arroyo, la “Musa de los Setenta” como se le conocía en el ambiente, por la cercanía y la inspiración que brindaba a los poetas. Ella me contó, recordándolo con ternura a Lucho, la manera particular de andar inclusive.

Nacido un 18 de diciembre de 1941, realizó estudios en el colegio La Salle, de allí pasa a la Facultad de Medicina de San Fernando y a la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la PUCP. Lucho tuvo una buena formación en idiomas y música clásica. Incluso tocaba el piano. Esta cultura aparece en su obra. Además, como buen clasemediero, amaba el mar, el sol, y las musas.

Sonata en  ҉

Pero en cuanto, a Mí
Yo sé que él vive
Y reinará en la tierra
Y aunque los gusanos
Han de devorar mi carne
Y mis huesos
He de ver a dios
Y he de verlo
No como un extraño
Poemas del Ropero (Fragmento)

El dibujo del disco solar y Luis autorepresentándose en Mí, Sol-Mi; ese Mi inciso en la clave de Sol, que a su vez representa la divinidad, quizás con alguna reminiscencia Inca subconsciente. Este pequeño poema encierra la profundidad del estado místico, donde el uso de la Y le otorga un carácter bíblico, por el estilo profético, en el que Hernández asevera:

He de ver a dios … Lo asegura: Y he de verlo…No como un extraño

Pues encontrará un espejo, su propia divinidad que vibra cósmica, infinita, entre veranos repletos de marihuana, hachís, ácido, coca, alcohol y las 25 ampolletas de Sologón que se clavaba al día, para tratar de crucificar ese imaginario cáncer que le carcomía la espalda; y que sólo pudo atenuar el encuentro con la Valkiria de 32 años y divorciada Bety Adler. Tan hermosa que parafraseando al vate, podía: contemplar al sol y herirlo con sus rayos. Allí los tenemos plenos de mar. Lucho corre las olas a pecho, disfruta de la yerba, de los extintos helados. Se trataba de un gran nadador, según los amigos, e igual psiconauta. Betty rememoró aquella relación, hace unos años, en la revista Somos. Entre recuerdos y gatos, aún lo espera.

MÚSICA – MAR – SOL/EDAD
Luchito fue, como ya dijimos, amante de la música clásica:
Pasaran el cielo y tierra
Pero los músicos
Aber Die, Musici
No morirán
Poema Roberto Kreutzer (extracto)

Y como tal la gozaba hasta la saciedad. Así lo demuestran los poemas, teñidos con el exquisito gusto del conocedor:

 …el viento
Que anima las sinfonías
De Mendelssohn
Finaliza el texto con este verso:
La música de primavera
Romance (Fragmentos)

La primavera, antecesora del estío y nuevamente el mar, sol, arena, yerba, y los predilectos compositores rusos: Balakirev, Rimsky Kórsakov, además de Mozart, etc., dosis perfecta en poemas como:

Mandolina
Je me souviens encoure
When the sun
Was in your eyes
And trough
Your eyes
To your Hear
Cuaderno Aristóteles, Metafísica (Fragmento.P. 25)

Aquí el poeta logra fusionar pasiones musicales e idiomáticas, dándole al constructo ese shine tan personal y único que lo caracterizaría siempre.

Hoy das al mar
Antiguo de agua dulce
El último relato
Solamente que es ahora
Tu cuerpo vencido
Un Tempo
Un tiempo de amor
Poemas del Ropero (Fragmento)

Reiteración de aquello que le otorga una vida placida, en apariencia, o solo fugaces instantes, pero real existencia. El Tempo que es la columna vertebral de todas las músicas y el mar-simbólico implica un renacer, volver al origen, al útero materno, de allí salimos y allí quisiéramos volver. El verano es la estación donde Lucho vive a morir una adolescencia perfectamente imperfecta y perpetua. Adolescencia tomada en su acepción de adolecer, sufrir, carencia, etc. En el Cuaderno: Aristóteles, Metafísica, p. 29 encontramos un pentagrama en clave de Sol, 3 corcheas, en notación de Fa-La-Do, unidas a otro pentagrama inexistente, pero este en clave de Fa, con la misma posición de las corcheas. Pues la pasión musical lo desborda, en una época de géneros como la psicodelia y el rock Progresivo, en despedida uno y entrada el otro:

Barranco
Barranquito
La pampilla
Woodstockcito
Cuaderno Aristóteles, Metafísica (Fragmento.  P. 41)

Así se desarrolló Luis Hernández: con soledad interna, drogo, medio paranoico, bebedor, eterno buscador de eso que sabía nunca hallaremos y así se describe él en uno de sus álter egos John Keats Álvarez, en el poema a Aleksandr Scriabin: Concierto en fa, Op.20.

Poema en prosa: …decide beber unas cervezas y escuchar el concierto de Scriabin…
el concierto Op.20 Bla Bla Bla Scriabin bla Bla Schumann… Leyó Percy B, Shelley Álvarez y siguió a traviesa del campo de estrellas, bares alcohólicos y Jirón Azángaro
Cuaderno Aristóteles, Metafísica (Fragmento. P. 50)

Podríamos continuar con las citas, pero cerraremos este pequeño capítulo con uno de los más bellos poemas, a mi parecer, relativos al tema de la música. El subjetivismo pesa mucho aquí, pues también me declaro admirador de Satie, quien fuera criticado en su época por no tener una sólida formación musical:

Erik Satie

Erik
Bendita sea tu soledad
Esa vaca
Tan difícil de ordeñar
Tú, que jugaste en las playas
Y que el yodo
Te hizo daño en la piel,
Esa piel tan solitaria
Erik Satie
Que pena nos da tu vida
Que la oímos una tarde
Oh muchacho que partiste
Para siempre regresar.
Y no estas pese a todo
Y a tus  pobres gimnastas:
Como pez en el agua
Dónde ahora andarás:
Si no te vemos: Chau, Eric,
No Lloremos:
Dios ponga cabe
A nuestras lágrimas.
Voces Íntimas (1970)

Quién puede dudarlo, las claves están dispuestas como en una clara  melodía, el poeta ya no usa más artilugios, ni se camufla tras múltiples álter egos, Eric es él, que jugaba en las playas, reitero, con: Esa piel tan solitaria. La angustia autocompasiva (típica por no hallarse, y presente en el poeta verdadero): Que pena nos da tu vida

Es la actitud ante “su” vida. El eterno retorno del muchacho interior, pues como decíamos párrafos antes, Lucho encarnó la juventud eterna, esa que habita en las canciones de Sui Generis. Vemos la simbología del pez, que representa la libertad en el mar donde él nadaba hasta quedar exhausto, y al final una declaración, cuasi testamental sobre su partida:

Si no te vemos: Chau, Eric,
No Lloremos:
Dios ponga cabe
A nuestras lágrimas 

PEQUEÑO REPASO A LA OBRA DEL LORD BYRON PERUANO 

En el libro: Antología de la Poesía Peruana, Volumen II de Alberto Escobar (Peisa 1973) dice al respeto de la obra de Hernández: Aparece hoy como un hito en el proceso de aperturas, que a partir de 1960 más o menos experimenta la poesía peruana… en la asunción  de cierta línea que llega de época precedente y la estudiada disonancia léxica y sintáctica que reta l lector convencional y adopta innovaciones de la lengua inglesa…

Dicha influencia es visible por las constantes referencias a los románticos ingleses: Byron, Keats, Shelley, etc. La influencia de Byron es tangible tanto en vida como obra. Así lo demuestran los poemas en prosa, a continuación un poema extraído del Cuaderno Aristóteles, Metafísica. P. 48:

Ninguna cosa he venido a pedirte. Ya pasó, hace mucho tiempo, el año en que pude ser feliz. Piensa. Y nada de lágrimas. Porque no soy ya como entonces. A pesar del mismo rostro y los
mismos complejos, e igual con toda la basura de amigos. Sólo que la pena es diferente: más negra, si quieres, o, mejor, más llena de fatita y belleza. No te diré quién soy; ni siquiera a preguntarte: adivina con quién hablas. Y tú: qué milagro. Y yo, con la voz eterna en estos casos: así son los milagros. Ni nada nuevo, tampoco. Sólo quien esperó frente a tu casa que salieras: pero ni baile de Promoción, ni acompañarte con pinta de ficho al cine. Nada de eso. Piensa. Sólo que he oído tu voz, con el labro ajado y el cadáver de la mano adormecido junto al vaso. Por eso te conozco. Y sé del jardín que regabas por la tarde, con los hombros diminutos y el color del cielo y todo. Cuando poniente podía quedar sobre levante. Pero levante no siempre sobre la mañana de tu casa, en la plazuela de los tres árboles. Tú no viste jamás al niño en bicicleta sorteando las carcochas o soñando en tu rareza inalcanzable. Solamente un juego eras, muchacha, con la piel lastimada por Estío.

Según el estudioso de la obra Hernandiana, el periodista y escritor Edgar O´Hara: Yo pondría su obra en el plano de la lengua castellana. Esto se debe a que es un poeta tremendamente lírico. El lirismo de Hernández es realmente inconfundible; logra un tipo de expresión exigente y personalísimo, en segundo lugar, es un poeta que trabaja  -y empezó a hacer eso en “Las Constelaciones”- en distintos registros del habla.

Refiriéndose a la conjunción  de distintos elementos del habla, que menciona O´Hara, tenemos desde el habla culta a la jerga, interjecciones, oralidad, modismos de la época, así como textos, por entero, en ingles, otros donde maneja la intertextualidad y combina frases en italiano, francés, inglés castellano, además de las famosas Lied (canción en alemán).

The last travel 

A Lucho todos querían curarlo, la pregunta es: ¿de qué? Debieron dejarlo con la yerba, las musas y los veranos; pero no, le recomendaron una clínica en La Argentina, donde se experimentaba con el psicoanálisis para curar la adicción. Nicolás Yerovi rememora:

La última vez que lo vi fue antes de su viaje a Buenos Aires. Quedamos en encontrarnos en el restaurante Marcantonio, del centro comercial Risso. Él llegó con Betty y nos tomamos un jugo de papaya, esa vez nos despedimos como si nos fuéramos a ver al día siguiente. Fue en febrero si no me equivoco.

Lucho partió el 9 de marzo de 1977, pero era demasiado genial para el psicoanálisis, así que lo cambian a la clínica García Badaracco en Buenos Aires. Desecha por la nostalgia, Betty no aguanta más. Organiza un remate de objetos personales, con parrillada bailable incluida dicen y 3 meses después se reencuentran en La Argentina. La pasan bien, como reza la canción de Sabina: Buenos Aires es como contabas…hasta que a fines de agosto por falta de recursos Betty decide retornar a Lima.

La madrugada del 3 de octubre, bueno ya el 4, del año 1977, Lucho decide también irse, tal como Neal Cassady, como el poeta húngaro Attila József, como otro mítico personaje urbano de la Argentina “Tanguito”, sobre los rieles del tren. El diario “La Crónica” de ese país informó: El médico peruano Luis Guillermo Hernández Camarero, de 35 años de edad murió ayer arrollado por un tren a 200 metros de la estación de Santos Lugares. Entre sus pertenencias, la policía halló una carta que a la letra dice:

Adiós Betty. Me hubiera
gustado tanto que fueras
feliz. Pero mi felicidad
está fuera de toda esperanza.
Hoy me voy a matar.
Perdóname. Luis.

Tal como uno de los Lied:

Tan terrible
Es el amor
Es irreparable
Poemas del Ropero.
Pero a Luchito, recordémoslo sin pena, él ya cargaba demasiada, a continuación un texto de Poemas del Ropero:
Algas, cuarzo, enredaderas
Tan silencioso soy
Que tu recuerdo
Me permite la dicha
Lima Marzo
De mil
Novecientos
Setenta y
Siete
Hoy doy al mar
De Agua dulce
El último relato.

AUTOBIOGRAFÍA

Creemos que ya se ha dicho lo suficiente sobre el mito Hernández, que escribía poemas en papelitos, que luego dejaba en la pista para que el viento se los lleve, que fue boxeador, que atendía a pacientes misios y patas por una cajetilla de cigarros, que era adicto a la yerba, como si tal cosa existiese, que regalaba los famosos cuadernos escritos con plumón a cualquiera que le cayera en gracia, etc. Ahora incluso se maneja la posibilidad no de un suicidio sino de un crimen ejecutado por la dictadura Argentina, por eso preferimos que sea el propio Lucho quien nos brinde una visión de sí mismo:

Autobiografía al estilo de Pérez Galdós:

A solicitud de la señorita psicóloga que admira, quizás tanto como yo, al Doctor Rorschah, escribo sobre mi vida: Nací en los Barrios Altos, Lima, el 18 de Diciembre de 1941. Mi niñez transcurrió en Jesús María, con interludios en Barranco, en una casa que quedaba (perdón por la cacofonía) muy cerca del Puente que los huachafos llaman de los Suspiros. Diariamente íbamos a la playa, a aquel soberbio monumento del Art noveau que erigió Leguía y destruyó no sé qué general. Ahí transcurrían las horas no sin sentirse, como se acostumbra decir, sino viviéndolas, nadándolas, und so weiter. Estudié íntegramente en el Colegio de la Salle, donde ocupé indistintamente el primer lugar o el segundo de mi clase. Yo era muy callado y tenía un solo amigo, aquél con el que nos repartíamos el primer puesto. Concluí el colegio e ingresé a Letras en la Universidad católica. (Cuaderno Aristóteles, Metafísica. P. 34).

Francisco Adriano León Carrasco

Nació en Lima el 8 de mayo de 1975. Escritor, poeta, editor, historiador, músico. Cursó estudios de literatura en la UBA (Universidad de Buenos Aires). Promotor cultural. Publica  la novela corta Resplandor Púrpura (Grupo Editorial RAS, Lima, 2004). El año 2005 obtiene mención honrosa a nivel nacional en el concurso de Poesía Iberoamericano, Cuento y Dramaturgia 500VL, organizado por el Boulevard de la Cultura de Quilca y la Municipalidad de Lima. Aparece su primer poemario titulado Ad Gloriam (Arteidea editores, 2006). Publica el trabajo de investigación: La historia de Salamanca de Monterrico (Grupo Editorial RAS, 2006 – 3 ediciones).

Obtiene 2ª mención honrosa en el concurso mundial de poesía erótica Bendito sea tu Cuerpo (2008). Aparece en el compilatorio del mismo nombre. Aparece su plaquette Sandra, (Maribelina editores, 2009). Publica su poemario temático Summer Screams(Hipocampo editores, 2009). El 2012 publica. Publica Historia de Sangallaya (Asociación Distrital Sangallaya, 2012). El año 2013 publica con Altazor editores su segunda novela Tigres de Papel. Publica la II edición de su novela Resplandor Púrpura, editada por G4eneration (2014), en Buenos Aires. Publica Salamanca Sixties Un estudio sobre el rock en la Clase Media de Lima, (Editorial Selección Gallera 2014). Publica su novela Los Stones, (Animal Literario, 2016).

Publica Song From Lima, poesía, (Korriente A editores, 2017). Publica el trabajo de investigación Wanka Rock, historia del rock en Huancayo de 1959-1979, Korriente A editores (2017) con una reimpresión de Sonidos Latentes Producciones ese mismo año. Dirige el equipo técnico para la elaboración de el Plan Municipal de La Lectura y el Libro de la Municipalidad Provincial de Cusco, 2017. En 2018 publica tres ediciones de Manco Inca y la gran guerra de reconquista (Grupo Editorial RAS, Raymi Editores, Zafiro Editores). Con tres ediciones agotadas en menos de tres meses. El libro fue el segundo más vendido de la Feria Internacional del libro de Cusco.

Ha aparecido en 20 compilados de poesía a nivel mundial, incluye traducciones al francés y portugués de su obra. Ha sido columnista del diario Extra, y del Diario del PaísDiario del Cusco, Diario El Sol del Cusco. Además de las revistas digitales Punto de EncuentroMain Neim, Cronopio, etc., a nivel nacional e internacional. Ha sido conductor del programa El Rincón de Los Incomprendidos por HCM Tv radio, y de Palabra x Palabra por HCM Tv radio. Ha editado más de 20 libros con su sello RAS. Es en la actualidad columnista del semanario Qosqo Times y editor periodístico de la revista Open Cusco, de distribución gratuita en Lima y la Ciudad Imperial.

Síguelo en: https://www.facebook.com/franciscoleonescritor/

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