Casonas con historia

Lima ha cambiado de rostro tan radicalmente en 100 años que, al ver las fotografías del siglo pasado, uno puede imaginar el gran daño que ha provocado la construcción irresponsable que no contempló el entorno paisajístico urbano. A diferencia de Europa, donde las ciudades en sí son atractivas al turismo, en el Perú hemos desperdiciado esa enorme oportunidad. Pero aún quedan casonas bellas que es menester recuperar y conservar.

Escribe Vivian Burga-Cisneros Pisetsky *

Recientemente fue restaurada la Casa Suárez ubicada en la Avenida Arequipa, Miraflores. Tal vez muchos la reconozcan por su fachada sobrecargada y otros por su similitud con Palacio de Gobierno. De hecho, según cuenta la historia, esta casona fue erigida en el gobierno de Manuel Prado por el arquitecto polaco Ricardo de Jaxa Malachowski a pedido del médico Gay Suárez. Según cuenta el diario El Comercio: “Se dice que Suárez tuvo el deseo de ser presidente y, al no conseguirlo, acudió a Malachowski, quien fue el encargado de diseñar y construir “su” Palacio de Gobierno. El doctor Suárez solicitó que se realizara una réplica de la fachada del palacio en Miraflores”. Peculiar historia la que se erige sobre esta casona que en 2007 fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación. Gracias a este título y a las políticas promovidas por el distrito de Miraflores, ha sido restaurada y hoy vive para encantarnos con su arquitectura y contarnos su historia.

La realidad detrás de las casonas

A lo largo de los años hemos sido testigos de la demolición de diversas casonas con evidente valor cultural, algunas de ellas sin haber sido siquiera declaradas como patrimonio, o casos donde se les ha retirado dicha condición. Lo cierto es que para su conservación no sólo basta con otorgar el título de “patrimonio cultural de la nación” que lejos de ser un “orgullo” para muchos propietarios, constituye una carga económica. Los costos del mantenimiento o de restauración de una casona a veces superan la de una construcción nueva y no siempre los dueños cuentan con los recursos económicos para llevarlo a cabo. Además, en el eventual supuesto que el propietario necesite vender la casa, su limitada compatibilidad de usos la hace poco atractiva para los inversionistas, por lo cual pasan a ser bienes inmuebles pasivos ya que no generan ninguna rentabilidad sino, más bien, gastos. Estas limitaciones han incrementado su estado de abandono y deterioro así como su inminente desaparición (demolición). Basta con revisar fotos antiguas de las avenidas Arequipa, Salaverry, así como del distrito de Barranco, sin mencionar el Centro Histórico de Lima, para comprobarlo.

Las casonas como Patrimonio Cultural

Según el artículo 1 de la Convención de UNESCO de 1972, están calificados como Patrimonio Cultural los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o pintura monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un Valor Universal Excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia. Entiéndase a su vez que el Patrimonio cultural es nuestra herencia cultural que ha de ser conservada hasta la actualidad y transmitida de generación en generación.

Si hay una arquitectura más representativa de nuestra Lima colonial y republicana después de las iglesias, esas son las casonas. Nadie puede imaginarse el Centro Histórico de Lima sin traer a su mente las casonas coloniales con sus balcones de madera característicos. O imaginarse el distrito de Barranco sin sus casas o ranchos de la época republicana. A pesar de ello, no todas las edificaciones de esa época han sido merecedoras del título de patrimonio cultural, razón por la cual muchas de ellas han desaparecido, como ocurrió con la bella Casa Marsano.

Iniciativas Municipales

La rápida densificación urbana en Lima y la escasez de terrenos han reemplazado las casas de dos pisos para dar paso a torres de edificios de más de diez pisos. La modificación del perfil urbano ha llamado la atención de la Municipalidad de Miraflores que ha identificado predios ubicados en microzonas de valor urbanístico que son áreas con un conjunto de cualidades representativas de la identidad del distrito. Como comentamos líneas arriba, la restauración de la Casa Suárez fue posible gracias al Programa de Conservación de Casonas incentivado por la Municipalidad de Miraflores, que busca proteger las edificaciones más representativas del distrito, con el objetivo de preservar su identidad y memoria.

En el 2012, el concejo Municipal aprobó las ordenanzas N° 387 y la N° 401, que regulan el proceso por el cual los propietarios de casonas obtienen beneficios económicos para conservar su inmueble. Actualmente existen siete casonas aparte de la casa Suárez que ya participan del programa, incluidos los inmuebles ubicados en las microzonas identificadas por la comuna.

El programa consiste en la transferencia de los derechos edificatorios, área edificable no construida de un predio, a inmobiliarias cuyas propiedades deben estar ubicadas en los denominados Ejes de Aprovechamiento del Potencial del Desarrollo Urbano, zonas aptas para recibir alturas adicionales. Las inmobiliarias pueden hacer uso de estas alturas adicionales y construirlas en uno o más de sus predios. Finalmente, al transferir su derecho edificatorio, el dueño de la casona conserva su propiedad y obtiene recursos económicos para su restauración. Cabe resaltar que el propietario conserva su inmueble, ya que solo ha vendido su Derecho Edificatorio, más no su predio. Esta medida podría ser adoptada por el municipio de Barranco que cuenta con una gran cantidad de casonas no catalogadas como patrimonio pero que constituyen parte del perfil urbano que le da identidad al distrito. Así como también podría ser aprovechado por los distritos donde hay mayor cantidad de inmuebles declarados como el Centro de Lima, el Callao, el Rimac, etc.

Proyecto Altura para la Cultura

Pero esta realidad no sólo afecta a Lima. En 2017 el Ministerio de Cultura, de la mano con el Ministerio de vivienda, lanzaron un proyecto muy parecido al de Miraflores llamado “Altura para la Cultura” que tiene como fin la conservación y restauración de inmuebles declarados monumentos históricos del patrimonio cultural de todo el Perú.  El mismo que según indicó el ministro de Cultura, Salvador del Solar, tendría su primera fase de ejecución en la ciudad de Trujillo, Arequipa y Maynas. Ello a través de la compra de “los aires” de los inmuebles que tienen valor patrimonial por el sector privado o personas naturales que quieran construir más pisos en zonas definidas por el Plan de desarrollo Urbano. Proyecto que, se espera, pronto pueda ser implementado en todo el País.

El crecimiento de la ciudad hacia arriba es ineludible y debe darse paso a la construcción de nuevos edificios contemporáneos, no obstante deben respetarse y conservarse estas joyas arquitectónicas que forman parte de la identidad cultural de lo que alguna vez fue nuestra Lima de Antaño. Porque la desaparición de estas son una pérdida para nuestra cultura, y un país sin cultura es un país sin identidad. //
* Arquitecta

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