Conrad Florez: el arte en sus manos

Ser consciente de algo que te apasiona es convertirlo con el tiempo en algo más que tu trabajo, algo más que profesional. Es hacerlo tu estilo de vida. Eso es el arte, la pintura y el grafiti para Conrad Florez.

Escribe Omar Amorós* / Fotos Jaime Cuellar

Desde muy pequeño, exactamente desde los 4 años Conrad es artista. Todo empezó como jugando, con distintos materiales y formas. Como artista plástico supo jugar con varias ramas del arte desde la música, pasando por la escultura, la pintura y el grafiti, que solo fueron una plataforma para presentar su trabajo a la sociedad. Para él no todos los que hacen grafitis son artistas y no todos los artistas que hacen grafitis tienen que dedicarse exclusivamente a eso. Conrad empezó haciendo arte callejero con el colectivo de arte urbano: DMJC (Dedos Manchados en la Jungla de Concreto) del cual también surgieron otros artistas grafiteros y muralistas como él.

Actualmente es uno de los artistas urbanos y plásticos más famosos del país. Sus trabajos e intervenciones en la ciudad lo han llevado a pintar diferentes edificios, empresas y calles (con los permisos del caso). Su carrera en el arte comenzó como artista plástico que lo llevó a realizar intervenciones y diseños para reconocidas bandas internacionales como Korn, Limp Bizkit, Cypress Hill, 50 Cent o NOFX entre muchas otras.

Este joven de Ventanilla – Callao no estudió en una escuela de arte, es autodidacta, y puede decir que va a pintar cada fin de año a Miami, invitado por colectivos de allá que conocen de su trabajo, específicamente en El Wynwood Art District (Distrito de arte de Wynwood) uno de los barrios que concentra espacios artísticos de gran nivel dedicados al street art o arte callejero (grafiti). Al estilo de muchas ciudades alrededor del mundo el Wynwood art district de Miami se ha posicionado como la mecca de los graffiti walls del país. “El grafiti va de la mano con el arte en las calles, como el muralismo. Las mejores agrupaciones de grafiteros en el mundo usan la brocha y los pinceles, no todo es aerógrafo. Son herramientas que sirven de complemento al ya conocido spray, explica Florez. Además es sabido que el aerosol siempre ha sido de uso limitado en países como el Perú, tanto por su precio como por lo contaminante”.

Lo que lo lleva a pintar es el ritmo del día a día.

Esta seguro que se tiene que ser versátil para ser arte y que depende de la ocasión, ya que no es lo mismo hacer un mural, un personaje, letras o algo más abstracto. Por eso, no define su estilo de tal o cual manera, pero si cree que se debe conservar una línea porque al final el trazo que tiene cada artista es único. El artista está no para copiar a otros sino para crear su propio estilo, tener su propia esencia, eso es lo más importante para él. Lo que lo lleva a crear arte, a pintar día a día es la música, los ritmos que siente en su entorno o a la hora de pintar un mural. Juega con eso al momento de crear. Admira a todo artista en general desde sus colegas hasta artistas de grandes tallas. Pero querer ser como alguien quien ya hay, no es lo correcto, cada uno tiene siempre que superarse.

Su objetivo con cada uno de los murales -que podemos ver actualmente en algunos distritos de la ciudad- ya sea en una pared de la vía pública o de un edificio es conectar al individuo, a la persona con su entorno, con la naturaleza a la que muchas veces le somos esquivos, o con su mundo interior. “En verdad quiero que cada persona juzgue lo que ve como quiera. No le busco un tema o mensaje específico porque soy libre a la hora de pintarlo, pero si creo una historia en la cual el espectador pueda sentir su propia historia”. Pinta temas que no disgustan a la sociedad y que le den vida. Sus personajes son caricaturescos, no son realistas. lleva sus dibujos al lado de la estética del grafiti y del mural. A veces usa aerosol, pero prefiere usar la brocha y el pincel, pero eso depende del mural y del formato. Con el tiempo su trabajo fue tomando forma, peso y aceptación; y al mismo tiempo la gente empezó a querer otras cosas, ver distintos formatos de su arte, más allá de cuadros. “Es divertido jugar con eso, sacar una edición limitada de algo. Siempre es importante tener un sponsor con el cual trabajar y que te ayude a sobrevivir… Es una estupidez pensar que si vendes tu arte de esta forma es venderte a un sistema porque estamos viviendo dentro de uno y tienes que pagar tus cuentas dentro de un sistema”. Conrad la tiene clara, de solo arte no se vive.

Pinta temas que no le disgustan a la sociedad.

Para el artista plástico no hay que esperar que el sistema te de una exposición en una galería, si uno mismo puede usar sus propios medios para llevar arte al público, de eso se trata el grafiti. No depender de nada ni de nadie para tener un espacio y mucho mejor si puedes “brandear” (publicitar) un perfume, una mochila o un par de zapatillas -como lo ha hecho él-. Alienta así a chicos nuevos que pinten, que hagan arte y que incluso puedan vivir de lo que ellos mismos crean y sientan; para eso aconseja ser siempre constante con lo que se ha decidido hacer en la vida.

Cree que la mayoría de autoridades en la actualidad si son conscientes del arte y de cómo plasmarlo para el público. Pero, hay parámetros que tomar en cuenta como las formas de que el arte no interfiera con la visión global de la sociedad. Si un artista presenta algo con calidad, toda entidad pública o privada apoyará al autor. Con la elección del nuevo alcalde de Lima espera tener más y buenas opciones de llevar arte a las calles, sobre todo para enseñarles a los chicos de distintas zonas de Lima y el Perú que se puede confluir el buen arte con las calles y vivir de eso. Un ejemplo de eso es su barrio, el Callao que en los últimos tiempos se ha vuelto más tranquilo y disfrutable para toda la familia debido al arte que se está haciendo en él. Conrad destaca con sus murales y grafitis, y su arte lo ha convertido en un solicitado decorador de locales como bares, barberías y salas de tatuajes; pero también de interiores, cuadros, merchandising y arte para bandas de rock o rap. El arte no solo lo lleva en la venas sino también en la piel. Al respecto el artista dice que su ropa, sus accesorios y sus tatuajes son su “uniforme de trabajo”, el artista ha entregado sus brazos al arte del tatuador ‘Zhimpa’. Tiene una virgen, tres catrinas (la santa muerte) y cuatro calaveras, además de números y símbolos varios con significados muy íntimos y especiales.

Conrad Florez artista autodidacta.

El tiempo de darle importancia a su arte en su país de origen ha llegado, por eso seguirá en los próximos meses, en el 2019, pintando más espacios públicos, sobre todo edificios (con los permisos debidos) para embellecer un poco más la Lima gris que todos ya conocemos. Porque llevar arte a la calle es un factor importante para que la sociedad esté más unida y con menos violencia ¡Y eso necesitamos todos!

*Editor de Cocktail

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