La apuesta de La Mascota

Faltaban los vinos de Rodolfo Sadler en Lima para conocer la máxima expresión de Uco. Con portafolio completo podemos disfrutar de todas sus líneas y conocer la filosofía de este enólogo que apuesta por el cabernet en la tierra del malbec. 

Escribe John Santa Cruz*

En estos últimos años el valle de Uco se ha convertido en la tierra soñada para los enólogos argentinos. La mineralidad y franca expresión que le aporta a los vinos que nacen en esta zona los moldean distintos y hasta superiores, en algunos casos, a los que se gestan en terroirs cercanos. Valgan verdades, se notan estas diferencias cuando te topas con un vino bien logrado de Uco. Y dentro de Uco, sobre todo, si hablamos de La Consulta en particular, el perfil se torna aún más incisivo. Es justo aquí donde Rodolfo Sadler jugó sus dados por el cabernet sauvignon. Si, lo sé, también me pareció una apuesta arriesgada por una cepa cosmopolita en una zona donde da un malbec para morderlo; pero Opi, como se le conoce a Rodolfo, encontró ciertas virtudes en este cabernet de La Consulta que lo tentaban a mostrarlo al mundo como varietal. Y lo hizo. Es así que el caballito de batalla de La Mascota Vineyards, una bodega que empezó operaciones recién en el 2000, es el Big Bat, un tinto complejo que se mueve bien entre la fruta y el toque que le da la madera con sus 18 meses de crianza en roble francés. Me agradó los bemoles de frutos negros y algo de arándanos con una pimienta negra que se dejaba notar en el fondo. En boca el cuerpo le daba la personalidad, que caminaba de la mano con unos taninos algo dulces y suaves. Es largo y elegante final. Un cabernet de alcurnia bien puesto.

El Grupo Peñaflor está detrás de La Mascota Vineyards. Ellos buscaban
desarrollar una marca que atienda mercados emergentes (sobre todo europeos) con un producto complejo, para un nicho alto. Así se fue moldeando el rostro de estos vinos y le encargaron el proyecto a Rodolfo, un enólogo que venía dando gratos resultados entre sus distintas bodegas. En el 2000 se destinó el viñedo La Mascota en Cruz de Piedra en Maipu de unas cien hectáreas, muy cerca del río Mendoza, por lo que el suelo de estas viñas es aluvional, donde abunda la piedra, lo que le da una buena permeabilidad, y le permite vinificar cepas de ciclo corto, como chardonnay, pinot noir, malbec, syrah y cabernet franc. Los 800 m.s.n.m ayudan a una maduración un poco más lenta. Es recién en el 2002 cuando los primeros vinos de La Mascota ven la luz del día. De Cruz de Piedra se obtienen las uvas para Opi, su línea de entrada de varietales como malbec, cabernet sauvignon y chardonnay. Pasan por una corta crianza de seis meses en barricas de roble francés y americano tan solo para asentar un poco la expresión de la fruta.

 

De Cruz de Piedra también se obtiene la línea La Mascota, con sus varietales syrah, cabernet franc, malbec, cabernet sauvignon y chardonnay. Acá la complejidad se nota por la extracción y el mayor tiempo que pasan los vinos en crianza. Se opta por darle entre nueve a quince meses en barricas de roble francés y americano. Ya para la línea Gran Mascota todo sale de La Consulta en Uco, pues se busca vinos de mayor estructura. En Gran Mascota apuestan por lo mejor que da esta zona: malbec y cabernet sauvignon. Ambos con crianza de 18 meses en barricas de roble francés. El Unánime, por otro lado, es el vino emblemático de la bodega, multipremiado, un blend elaborado con 60% de cabernet sauvignon, 25% malbec y15% cabernet franc. Si a esto le sumas los veinte meses de crianza te topas con un vinazo. Desde el inicio te atiende con sus elegantes aromas a chocolate y tabaco complementados por un toque de pimienta negra. Un vino bien pensado, sobre todo en la elección del blend, ya que todo está en su sitio. Es un vino con buena estructura y taninos redondos que combinan perfectamente con su acidez fresca y jugosa. Finalmente, Opi, el enólogo de La Mascota, no para de buscar terroir y expresiones  y ahora anda detrás de un chardonnay en Gualtallary, afirma que es la mejor zona para esta cepa. Lo vamos a esperar con ansias. En general, La Mascota llega a Lima para hablarnos de suelos a través del vino, con un portafolio compacto, para todos los gustos y precios. Lo interesante es que desde sus líneas de entrada ya puedes beber toda a la aventura de esta joven marca.

* Director de Cocktail

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