La caja no tan boba: Crecer bajo el lente de la cámara

Por André Suárez

La política y la televisión es una combinación peligrosa si es que echamos un vistazo a las normas legales de protección al menor, porque sucede que los límites de lo “estrictamente correcto” se desvanecen para la presentación de emociones y personajes a través de la televisión.

Lo que vemos en la televisión es un discurso, por más que aboguemos a la imparcialidad periodística. La audiencia hace conexiones, compara y genera ideas a partir de lo que enfoca la cámara. En el caso de la cobertura al entierro del expresidente Alan García, la ceremonia abarcaba la escenificación del drama familiar y una muestra de la tensión política interna del APRA.

En medio de todo este ambiente, donde las sensibilidades estaban a flor de piel, nos hallamos con las imágenes de Federico Danton García Cheesman, el sexto hijo del fallecido mandatario y, ciertamente, el más mediático de todos tras haber sido reconocido oficialmente por Alan García en 2006.

Federico Danton ha aparecido en varias ocasiones junto a su padre en los eventos oficiales del segundo gobierno de Alan García. Por tratarse de un personaje público y con la venia de los padres, Federico Danton fue presentado ante la prensa para dar cuenta del ambiente familiar del exmandatario. Basta echar un vistazo al archivo para ver cómo el mismo Alan García interactuaba con el menor ante las cámaras y la televisión, obviamente, aprovechaba la escena para revelar la calidad de la relación entre ambos.

El segundo gobierno de García llegó a su fin. Federico Danton pasó desapercibido hasta el suicidio de su padre. El menor de los García aún no cumple la mayoría de edad, por lo que –a mi parecer– la televisión se halló en una encrucijada: ¿cómo registrar el pesar del deceso de Alan García en sus familiares si es que el personaje más mediático es aún un niño y su imagen debe ser ocultada al público?

Antes de responder a esta pregunta, debemos revisar la dificultad técnica que supone pixelar una zona determinada en una transmisión en vivo. El trabajo de sincronización es ciertamente difícil y la zona difuminada tiene que ser animada para que aparezca y desaparezca en cada enfoque a Federico Danton. La tarea es compleja y teniendo en cuenta la urgencia por la primicia, se puede decir hasta imposible.

La otra opción televisiva es hacer la cobertura del evento y posteriormente, en postproducción, difuminar el rostro de Federico Danton para actuar dentro de lo establecido por las normativas de protección al menor en medios de comunicación.

Echando un vistazo al pasado, ahora que la cobertura al sepelio de Alan García llegó a su fin, algunos medios sí se tomaron el trabajo de borrar el rostro del menor; sin embargo, basta con leer su nombre y saber de quién se trata.

¿Se debió acudir a la utilización de las iniciales y ocultar totalmente el rostro como se hace con cualquier otro menor que aparece en televisión? Todos somos iguales ante la cámara, más aún cuando la normativa de protección al menor se hace presente, pero la realidad acabó siendo otra –hasta cierto punto adversa–  para Federico Danton.

Las declaraciones del menor en el evento fue cubierto por la televisión y las imágenes fueron utilizadas por los detractores de Alan García para cuestionar las intenciones políticas de Federico Danton respecto al APRA.

Ciertamente, hubo una confusión mediática respecto a la imagen de Federico Dalton. Su protagonismo en la noticia debía ser expuesto al tratarse de un personaje, aún muy joven, dentro del ambiente político como el futuro sucesor de Alan García. Al menos, así es como la prensa desearía que sea para que haya mayor expectativa. Sin embargo, él aún es un joven cuya pérdida familiar lo hace vulnerable a la crítica en redes sociales, cosa que efectivamente sucedió.

Lo ideal hubiese sido evitar toda imagen de Federico Dalton en el velorio y recoger sus declaraciones según el estatuto de protección al menor; es decir, mediante el anonimato e imagen difuminada de su rostro. Pero como digo, esto es lo ideal, y aún estamos lejos de que así sea mientras el raiting prevalezca, con el discurso barato de “la verdad”, sobre las actividades de un menor de edad que creció bajo el lente de la cámara.

André Suárez Paredes

Es licenciado en Periodismo de la Pontificia Universidad Católica del Perú y máster en Dirección de Empresas de Comunicación de la EAE Business School de España.  Le interesan los temas sociales aplicados en la tecnología y en la historia del Siglo XX. También se dedica a escribir ficción, curiosidades y análisis en su blog ‘No hablemos de cosas tristes’. Actualmente, trabaja como redactor y ‘podcaster’ del programa Depor Play, la sección de tecnología del diario Depor, y como asesor comunicacional en empresas privadas.

Síguelo en: http://nohablemosdecosastristes.com

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Podrás seguirnos por medio de nuestras redes sociales y estar al día con nuestras actividades.

SÍGUENOS

CONTACTANOS EN:
Calle Carlos Ferreyros Nº 960, Of. 301 - San Isidro
Teléfono: 386 7850
Email: revista@cocktail.pe