Música a la vena: Especialidades dentro de una carrera artística

Escribe: Joao Rodríguez 

Desde que culminé mis estudios de bachillerato de la carrera de música en la PUCP, fuimos todos invadidos por una serie de premisas sin poder siquiera opinar al respecto. Todas ellas dirigidas a lo que deberíamos o no hacer a partir de ahora para poder aunque sea “sobrevivir” en este mundo malo y perverso.

Desde el comienzo nos inundaban las ideas de que el músico actualmente debe componer, arreglar, grabar, auto producirse, promocionarse solo en las redes, crear sus propias campañas, financiarse de la manera que sea sus propias producciones, pedir inagotablemente que alguien inviertas gratis en su trabajo, dar clases, cobrar la entrada en las puertas, trabajar gratis para todos los locales que quieran una banda de música emergente que quiera promoción y siempre sonreír. Bueno, creo que es un poco evidente que todas estas cosas harían que cualquiera se quede sin vida por algunos años.

Es por esta serie de premisas que tal vez muchos estemos confundidos al principio; uno no sabe a dónde ir, pero es peor cuando los que te dicen qué hacer, tampoco lo saben. Es cierto que los estudios artísticos han avanzado muchísimo en estos últimos años en nuestro país, pero también es cierto que los que allí enseñan, antes no tenían nada seguro y los grandes profesores siempre se han dedicado a eso, a enseñar y estudiar en el exterior; quedándose muchas veces fuera por trabajo en alguna orquesta o estudio profesional.


Es recién en la actualidad en donde todo el auge de las bandas ha retomado fuerza y muchos artistas independientes están ahora gozando de un éxito al encontrar un público que los quiera escuchar, siendo bandas nuevas y proyectos nuevos. Asimismo, las carreras artísticas tienen cada vez más alumnos que optan por estudiar en ellas. Pero esto no quita que exista toda una gama de especialidades fuera de escena, que también corresponden realizar a los músicos; especialidades que pasan desapercibidas y muchas veces menospreciadas.

Un músico compositor, por ejemplo, no desarrolla las mismas habilidades que un performer (puede ser ambos papeles claro); el compositor tiene que ver muchísimas cosas en los arreglos escritos, en las melodías a utilizar. Tiene que saber exactamente el nivel y el estilo que los músicos que dependen de sus partituras poseen. Componer una tema musical depende de factores como el público objetivo, la cantidad de generaciones a las que se quiere llegar, el lugar al cual la música compuesta terminará entrando, el gusto finalmente de lo que pagarán por la producción completa y mil cosas más antes de siquiera llegar al mensaje o sentido artístico del tema (el cual es sumamente importante, pero no puede ni debe estar desligado del motivo por el cual el tema se compuso).

Por otro lado, un músico performer o de ejecución, es alguien que maneja una lectura musical muy desarrollada, posee las técnicas necesarias para poder grabar e interpretar diferentes estilos y niveles de dificultad musical, siendo contratados siempre por bandas extranjeras o estudios, quienes no quieren perder el tiempo en los ensayos ni en la preparación de sus grabaciones o producciones audiovisuales. Hay músicos que se dedican a la musicoterapia, una especialidad hermosa y relacionada directamente con la psicología. Se usa muchísimo con los niños, para estimular su desarrollo y está dando resultados geniales. Cada vez más encontramos nuevas empresas e instituciones educativas que implementan este tipo de técnica en sus enseñanzas.

Los profesores de música, quienes son los que deben saber un poquito de todo. Son grandes mentes, grandes intérpretes y sobretodo tienen la tarea más difícil de todas: hacer que las nuevas generaciones se interesen y descubran cuál finalmente será su especialidad en el futuro. Poco a poco iremos tomando las posiciones debidas en la sociedad artística peruana, pero es un trabajo mental que los músicos debemos entender para poder dedicarnos el tiempo necesario a poder hacer desarrollar nuestro talento específico y crecer en mancha, apoyándonos juntos.

¡Hasta la próxima semana!

Joao Rodríguez-Brown

Nació en Lima el 26 de Mayo del 1989. Estudió música en la facultad de Artes Escénicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es fundador y productor en El Estudio de Juan Marrón, en donde ha venido desarrollando diversas producciones desde el año 2016. Es compositor, cantante y guitarrista en Brown Cripi, banda peruana con la que han realizado diversas giras por Cajamarca, Chiclayo, Trujillo y Lima. Por su parte, también ha participado de eventos musicales en el Cuzco, Ica y Piura. Se dedica también al marketing digital, por lo que maneja cuentas y fan pages como Perú Rock, Metaleros Peruanos, Estudio Marrón, entre otros.

Síguelo en: https://www.instagram.com/juancripi/

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Podrás seguirnos por medio de nuestras redes sociales y estar al día con nuestras actividades.

SÍGUENOS

CONTACTANOS EN:
Calle Carlos Ferreyros Nº 960, Of. 301 - San Isidro
Teléfono: 386 7850
Email: revista@cocktail.pe