“Música a la Vena”: La música nueva y las cadenas del pasado

Escribe Joao Rodríguez-Brown

Desde siempre (y por siempre tal vez), las nuevas y viejas generaciones llevarán a cuestas la discusión sobre la calidad y superioridad de la música, que su propia época y artistas coetáneos crearon, compusieron y/o produjeron. Siempre se escuchan comentarios como “la música de antes fue mejor” o “la música actual es muy vulgar” entre millones de frases más.

Pensando e investigando un poco sobre el tema, existen algunas conclusiones a tomar en cuenta para poder llevar esta disputa generacional, de una manera más neutra y objetiva. En primer lugar, tomando algunos conceptos de Rodney Clark (el productor y creador del Chombo; quien produce millonarias bandas hasta hoy), en su vídeo de YouTube titulado “La música urbana de antes vs la de hoy”, existen tres puntos para poder evaluar esta disputa: lo cultural, la producción y la innovación de la música.

En el tema cultural, nos es imposible ser objetivos; ya que cuando alguien escucha un conjunto de temas musicales en alguna etapa importante de su vida, como la adolescencia o la época universitaria, éstos mismos se convierten en una especie de soundtrack de las experiencias que transcurren en ese período, siendo mejores para cada quien sólo por representar algo que tal vez no tenga que ver mucho con lo musical, sino más bien por las vivencias a las que acompañaron. En el tema de la producción, sí que tenemos muchísimo que decir al respecto.  Las producciones de “antes” estaban completamente conectadas a un mercado que funcionó muy bien por mucho tiempo: la venta de vinilos, cassettes, CD’s, entre otros, ya que eran el único medio de distribución musical. Al ser estos ingresos multimillonarios, rentables y con capacidad de tener ventas a nivel global, el negocio de la producción e inversión de diversos músicos y bandas, así como de múltiples géneros musicales y estilos, era completamente rentable para los grandes inversionistas y las compañías o sellos discográficos (como Warner, Sony y muchas otras que existen hasta hoy).

Por un lado, estas altas inversiones provocaron la creación de grandes estudios, equipados con la mejor tecnología de la época; aun así, contaban con límites y restricciones en el proceso de grabación, los cuales no son problema en la actualidad: tenemos por ejemplo, a las diferentes técnicas de grabación usadas hace 60 años, las que obligaron a los Beatles, por ejemplo, a grabar con pocos micros y al mismo tiempo. Teniendo que colocarse en diferentes distancias de los micros (en grandes y amplios estudios), para poder hacer una especie de “mezcla” de sonidos en tiempo real. La misma técnica se usaba para grabar a las orquestas y agrupaciones de jazz, salsa, entre otros. Actualmente cada músico graba por separado, las veces que quiera (según el tiempo que pueda pagar, ya que los precios son accesibles) y sin necesidad de grandes espacios para lograrlo.


Por otro lado, ésta y varias otras características, llevaron a la industria a trabajar con artistas, intérpretes y productores del mejor nivel posible; se buscaba tener sesiones cortas de pocas tomas. De acuerdo a la época y a la evolución tecnológica de los estudios de grabación, las diferentes bandas han tenido la oportunidad de expandir sus expresiones musicales con nuevas posibilidades sonoras. Ustedes podrían tener una idea gráfica de esta evolución, al ver la ya famosa película de Freddy Mercury; ella incluye varios fragmentos del proceso de grabación de la banda, en donde se puede apreciar la manera en la que utilizaban grabadoras con cintas para el proceso y aun así, la época les permitía tener muchos registros distintos y experimentales sin tanto problema.

Aun así, comparar las posibilidades de hace 30 años con las de hoy siempre darán el mismo resultado: el hoy gana en tecnología y tal vez el pasado gane en calidad humana de los músicos; aunque estoy seguro de que si comparamos a un pianista actual con Liszt, el actual quedaría en ridículo…

El último punto que nos queda es el de la innovación. Al menos en la actualidad tenemos un auge (parece una maldición) de los covers; esta vez transformados en nuevos ritmos y géneros.  En el ámbito nacional tenemos versiones de diversas baladas a ritmo de salsa, interpretadas por múltiples orquestas en todo el país. Las cuales ya son conocidas también fuera del mismo. En el Rock, Alternativo e Indie tenemos también varias bandas que están reinterpretando temas en su estilo propio.

Hace pocos días Daddy Yankee estrenó “Con Calma”, una reinterpretación de “Informer” de Snow (1993), en donde ambos artistas participan y al parecer el público ha aceptado con bastante aprobación. Existen millones de cosas que ya han sido compuestas, tratadas y exploradas. Actualmente se están reinventando según las nuevas posibilidades que el universo digital y de producción nos permite en la actualidad, pero decir que existen “nuevas” cosas creadas o compuestas sería decir demasiado.

Sinceramente creo que en innovación no estamos ganando. ¿Qué opinan ustedes? ¿Es mejor el pasado, o su reinvención actual?

Joao Rodríguez-Brown

Nació en Lima el 26 de Mayo del 1989. Estudió música en la facultad de Artes Escénicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es fundador y productor en El Estudio de Juan Marrón, en donde ha venido desarrollando diversas producciones desde el año 2016. Es compositor, cantante y guitarrista en Brown Cripi, banda peruana con la que han realizado diversas giras por Cajamarca, Chiclayo, Trujillo y Lima. Por su parte, también ha participado de eventos musicales en el Cuzco, Ica y Piura. Se dedica también al marketing digital, por lo que maneja cuentas y fan pages como Perú Rock, Metaleros Peruanos, Estudio Marrón, entre otros.

Síguelo en: https://www.instagram.com/juancripi/

 

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