Su voz existe

Lucila Justina Sarcines Reyes de Henry, Lucha Reyes, se convirtió en poco tiempo y gracias a su extraordinaria voz en un ícono de la música criolla. Su historia, marcada por la tragedia del racismo y el abuso, la convirtió en una leyenda popular. A 45 años de su muerte, su vida es llevada a las tablas gracias a la interpretación de la actriz Anaí Padilla en el protagónico.

Escribe Jorge Condemarín Fernández

Para Anaí Padilla, interpretar a Lucha Reyes ha significado un largo proceso que le ha tomado seis meses de preparación. “Representar a un personaje como Lucha Reyes vuelve el proyecto mucho más difícil aún”, nos dice.

-Muchos aseguran de manera errónea que vienes a hacer una imitación a Lucha Reyes, ¿cómo asumes este tipo de críticas?

Es algo que me tiene sin cuidado. Desde un inicio el director me dejó en claro que nosotros no pretendemos hacer una copia de ella. Lucha era una persona con un talento y un registro vocal que hasta el día de hoy no se ha vuelto a escuchar. Entonces, no voy a pretender cantar como ella. Eso sí, la he estudiado un montón, tanto a nivel de interpretación como a nivel de dramatismo, y eso fue lo que enganchó al público. Este personaje se viene ensayando con mucho respeto porque fue una mujer que sufrió muchos avatares en la vida. En ese sentido se ha trabajado con mucha delicadeza, además partiendo que no es una obra biográfica, es una ficción. Y con esta historia queremos homenajearla y ponerla en la posición que se merece.

-¿Crees que este ha sido un paso importante en tu carrera como actriz?

Definitivamente. Es un proyecto importante y un reto para cualquier actriz que lo vaya a asumir. Desde que me propusieron el papel dije sí, sin pensarlo. Y recién estoy siendo consciente de esto por todo lo que significa. Siento que con esta historia puedo hablar a través de Lucha, por ella y por todos. En lo personal son temas que me tocan mucho. Y el proceso ha sido muy fuerte y duro. Es una obra que estoy segura me puede abrir muchas más puertas en el futuro.

Sociedad racista

Al igual que la cantante, Anaí sufrió discriminación y racismo en algún momento de su infancia. “No le tomaba importancia a las bromas que me hacían en el colegio. Ya de adulta he tomado más conciencia, y he pasado por casos mucho más duros”, asegura.

-¿Y cómo crees que fue en el caso de Lucha Reyes?

Ella entró a trabajar con Ferrando como imitadora, y dentro de ese ámbito el tipo de comedia que había en ese momento era la burla hacia los rasgos físicos. No creo haya sido tan fácil pasar por todo eso. Lo que admiro mucho de ella es la resiliencia que tuvo para llegar a ser Lucha Reyes; muchas veces bajó la cabeza y permitió ser humillada. No era una mujer empoderada.

-¿El tema del racismo sigue siendo igual en la actualidad?

No ha cambiado absolutamente nada. Lo que ha pasado es que ahora estos temas están totalmente puestos en la mesa y de una u otra forma las personas conocen sus derechos. Tú le preguntas a la gente si aquí hay racismo, y muchos te dicen que no. No somos conscientes porque como sociedad y por un tema cultural todo lo tomamos a la broma o la chacota. Y sucede mucho en la obra. Hay textos de Ferrando que son muy crueles en cuestión de “bromas” y el público se ríe. No hay consciencia absoluta. Es algo que lamentablemente está muy normalizado.

-¿Cuál sería el paso a dar como sociedad para cambiar esto?

Yo creo que el paso ya está dado y hemos empezado a caminar, ¿cómo? hablando. Lo que deberíamos hacer es seguir enfrentándonos a este tipo de circunstancias, alzando la voz o denunciando. Siento que lo que más nos hace falta como sociedad es ser consciente del otro, de lo que somos, de dónde estamos. Si tú ves a las personas caminando por la calle, ni siquiera miran quién está al costado. Te chocan, te golpean, andan a la defensiva todo el tiempo. Cada uno está tratando de salvar su pellejo y eso es algo muy triste. Andamos como caballos, solo miro de frente pero no tengo idea de lo que pasa a mi alrededor.

-Luego de ver la obra ¿hay un antes y un después en el espectador?

Absolutamente. El público empieza muy feliz y contento porque hay un ambiente divertido y familiar, escuchando música criolla en vivo. Pero luego ocurren situaciones demasiado fuertes e impactantes. Lo que me encanta es que se tocan de manera muy cruda muchos pasajes de la obra en cuanto a diálogo e interpretación. De una u otra forma la gente sale bastante movida y contrariada. Se tiene un mensaje muy claro y hace que el público reflexione sobre ciertas cosas. Estoy segura que después de verla, cuando alguien escuche un chiste o algo referente a temas racistas, lo va a pensar un poco. Ya teniendo eso como base, para mí vale mucho, porque me motiva a seguir parándome en el escenario cada noche a interpretar a Lucha.

-¿Algo que te llevas de Lucha Reyes?

Me quedo con su fuerza y su resistencia para salir adelante ante las adversidades. La constancia que tuvo esa mujer para convertirse en un ícono de la música es totalmente admirable y digno de aplaudir. Eso me motiva a seguir y me lo llevo muy arraigado en el corazón. Es un mensaje claro: la fuerza que hay que tener ante la vida y los sueños.

EL DATO

Función: Lucha Reyes, Sin Decirte Adiós.
Lugar: Teatro La Plaza, Larcomar.
Horario: Jueves a martes 8pm – dom 7pm
Fechas: Hasta el 25 de mayo
Entradas: Teleticket y boletería del  teatro.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Podrás seguirnos por medio de nuestras redes sociales y estar al día con nuestras actividades.

SÍGUENOS

CONTACTANOS EN:
Calle Carlos Ferreyros Nº 960, Of. 301 - San Isidro
Teléfono: 386 7850
Email: revista@cocktail.pe