Xul Solar, rompiendo las cadenas invisibles

Escribe: Francisco León

Hojas del árbol de la vida

Hablar de Óscar Agustín Alejandro Schulz Solari implica abordar al personaje desde entradas culturales, políticas y místicas, ineludibles dada la personalidad del creador. Su gran amigo Jorge Luis Borges afirmó que era un: ciudadano del universo. Nació un 14 de diciembre de 1887 en San Fernando, provincia de Buenos Aires y falleció el 9 de abril de 1963; en su casita situada en el río Luján en el delta del Tigre. Al igual que muchos argentinos, sus raíces llegaron de los barcos dado que fue hijo de un ruso y una genovesa.

Desde pequeño mostró afición por las bellas artes y el conocimiento.  Como analiza Josehp Campbell en su libro El Héroe de las mil caras: psicoanálisis del mito, el héroe antes de convertirse en tal debe emprender un viaje y el joven Óscar, de 25 años, inició el suyo. El objetivo, llegar al lejano Hong Kong para hacerse monje. Sin embargo, hizo un alto en la ciudad de Londres que lo transformó. Se dedicó a recorrer Europa y entró en contacto con las vanguardias artística de la época. Nada le era ajeno o indiferente y bebió del cubismo, el surrealismo, el futurismo, etc.

En 1916, en Florencia Italia tuvo un encuentro decisivo con al pintor argentino Emilio Pettoruti. Tras largas conversaciones acerca del sentido del arte, decidió cambiar su nombre; como hacen todos los iniciados. Redujo su apellido Schulz a Xul, luz al revés en latín y Solari se convirtió en Solar. Había nacido la Luz Solar para el mundo. En 1924 regresó a Buenos Aires y tomó contacto con el Grupo de Florida, antítesis del Grupo de Boedo y en cuya preocupación era la creación de una identidad nacional.

El arte como expresión del espíritu y camino a la trascendencia

Al poco tiempo de su arribo a la capital porteña, sus pinturas de formato pequeño, hechas con acuarelas, causaron un fuerte impacto en la crítica local. Resultó demasiado adelantado. Las comparaciones con el trabajo de Paul Klee no se hicieron esperar. Sin embargo, Xul Solar buscaba un estilo que difiriera no solo del arte europeo, sino a todo lo creado. Más allá de cualquier positivismo Xul “comprende”, a través de sus estudios, que el discurso místico es una forma, otra, de racionalidad a la que se puede acceder mediante claves iniciáticas y prácticas rituales.

Dotar al arte, o volver a insertarle, esa carga que siempre tuvo, fue uno de sus objetivos. Lo consideró un imperativo personal, como hombre de su tiempo, para afrontar la falta de sentido y el vacío de la sociedad moderna. Tuvo una mirada homogeneizadora, pues en cada obra percibía la divinidad que le sirve de soporte. Citando al Kybalion: todo es todo.

Entiendo que para estar en la época el artista debe ser polifácico. Es decir, no encasillarse solo en una cultura. Tan actual me resulta una pintura egipcia o budista como una de Picasso. Afirmación que lo sitúa, en un afuera del tiempo lineal-occidental, en el tiempo circular, del eterno retorno de los Vedas, el tiempo de los pueblos domadores de plantas maestras y del arte.

Fue su intención el recrear los orígenes, volver a los culturas madres, iluminadas por la primera luna que apareció cuando el mundo aún era joven. Para estas, el mito representaba el orden del universo. Lo explicaba y explicitaba. Xul Solar acudió a tal fuente de saberes heterogéneos y colectivos, a los archivos no escritos, que subsistieron a todas las conquistas, tanto en América como en el Asia o África, a través de las fábulas, los cantos, los ídolos y las leyendas.

La búsqueda de un lenguaje total

Borges amaba la biblioteca de Xul. Solo en aquel lugar podía estar cerca a su visión del Nirvana. Xul Solar dominó un número indeterminado de lenguas, pues los autores varían el número. Se manejaba con soltura en latín, sánscrito, arameo, ruso, italiano y hasta en el guaraní. Practicó las más disímiles, en apariencia, religiones y las mancias secretas. No conforme creó dos idiomas propios: El Neo Criollo, con elementos del castellano y el portugués para los latinoamericanos y la Panlengua para el resto del mundo. Este era un lenguaje de raíz numérica y astrológica que carece de gramática. Borges escribió: Hombre versado en todas las disciplinas, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguajes, de utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista y astrólogo perfecto en la indulgente ironía y en la generosa amistad.

No conforme con eso, inventó las Grafías Plasti-útiles. Unión mística de pintura y lenguaje. Dice Patricia Artundo que: El neocriollo encuentra expresión en ellas a través de distintos sistemas de símbolos. A pesar de la simplicidad con que Xul explicaba sus grafías, estas encierran una gran complejidad. En principio, y en cuanto a técnica, son pinturas, pero las formas representadas son, en cada caso, distintos sistemas de escritura que a su vez traducen en escritura el neocriollo. Esto implica que el espectador-lector que prevé sus grafías debe realizar varios trabajos y atravesar distintas instancias en un proceso de traducción múltiple. Solo una vez que pueda descifrar los distintos códigos comprometidos, podrá leer su contenido, distintas máximas –propias y de otros- de sentido moral que son las que han de guiar al hombre ese camino de elevación, a través de un conocimiento superior[1].

Esta etapa de las grafías fue una de las más arriesgadas a nivel de propuesta, ya que buscó la superación del problema, o la reconciliación, entre el hombre y su lenguaje entendido como ¿la huella del pensamiento? Cuestión fundamental que cruza transversalmente la posmodernidad. Tal como afirmó Michel Foucault en su libro Las palabras y las cosas:

Lo único que nosotros sabemos por el momento con toda certeza, es que jamás en la cultura occidental han podido coexistir y articularse uno en otro el ser del hombre y el ser del lenguaje[2].

Pensamiento decolonial y americanismo artístico

Otro aspecto, de los muchos, a destacar fue su posición descolonizadora, como mensaje final de sus obras. Cita del propio autor al respecto: Somos y nos sentimos nuevos. Nuestra meta nueva no conduce a caminos viejos y ajenos.  Diferenciémonos. Somos mayores de edad y aún no hemos terminado las guerras pro independencia. Acabe ya la tutela moral de Europa. Asimilemos, sí, lo digerible. Amemos a nuestros maestros, pero no queramos más a nuestras únicas Mecas en ultramar.

Es el esfuerzo por pensarse desde sí mismo, comprendiendo la supuesta “periferia” con relación a Europa más como un “estar” que como un “ser”, como indican los entendidos. Un “estar” que podría resquebrajarse redefiniendo, y redefiniéndonos ante, el concepto mismo de ese “centro” creado por un discurso que legitimó acciones de fuerza, hablo de la conquista. Es decir resquebrajando esa narración.

El cuadro Drago, de 1927, ejemplifica el modo en que el artista visionó lo que debería ser esta nueva relación. Este dragón es la serpiente del Edén que guio al hombre hacia la sabiduría; el Quetzalcóatl de México; el Amaru inca, de cuyos ojos surgían rayos mortales. El Drago tiene los ojos ingenuos y la testa coronada por la cruz cristiana, con referencias a la Chakana inca, la media luna árabe y la estrella de David. Lo conduce el signo de Libra, representado por la mujer, y en su lomo aparecen las banderas de los países de América del Sur. Se ven también las banderas de los países que nos colonizaron, con la acertada inclusión de la de los Estados Unidos. El dragón se dirige a un espacio en el que flamean las banderas de las potencias europeas. En la composición del cuadro aparecen por doquier los referentes místicos, los elementos primordiales y las claves astrológicas.

Esta pequeña nota es solo una aproximación a Xul Solar, artista que colaboró en ese esfuerzo titánico de integración latinoamericana a través de la cultura como fue la revista Amauta, dirigida por José Carlos Mariátegui. Es solo una llamada a los interesados para que se aproximen al océano de su obra. Para concluir, cito la hermosa frase de Ernesto Sábato, en sus diálogos con Borges, y que ejemplifica el respeto que le inspiró el trabajo de Xul en el campo de la astrología: Yo creo seriamente en los horóscopos, cuando están hechos como es debido. Xul Solar hizo los horóscopos de mis dos hijos y durante muchísimos me resistí a conocerlos. Siempre tuve miedo del futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte[3].

[1] ARTUNDO Patricia, Xul Solar, visiones y revelaciones, “El hilo de Ariadna”, revista de filosofía, mitología y literatura. Córdoba. Argentina. 2006. P. 136. En: Xul Solar, un referente del orden simbólico americanista, tesis de Gloria del Carmen Polo, Formosa, febrero de 2012. P. 93.

[2]  FOUCAULT Michel, Las palabras y las cosas, Siglo XXI Editores, México 1981. P. 329.

[3]  BARONE Orlando, Diálogos Borges-Sábato, Emecé Editores, Buenos Aires, 1976-1996. P 170.

Francisco Adriano León Carrasco

Nació en Lima el 8 de mayo de 1975. Escritor, poeta, editor, historiador, músico. Cursó estudios de literatura en la UBA (Universidad de Buenos Aires). Promotor cultural. Publica  la novela corta Resplandor Púrpura (Grupo Editorial RAS, Lima, 2004). El año 2005 obtiene mención honrosa a nivel nacional en el concurso de Poesía Iberoamericano, Cuento y Dramaturgia 500VL, organizado por el Boulevard de la Cultura de Quilca y la Municipalidad de Lima. Aparece su primer poemario titulado Ad Gloriam (Arteidea editores, 2006). Publica el trabajo de investigación: La historia de Salamanca de Monterrico (Grupo Editorial RAS, 2006 – 3 ediciones).

Obtiene 2ª mención honrosa en el concurso mundial de poesía erótica Bendito sea tu Cuerpo (2008). Aparece en el compilatorio del mismo nombre. Aparece su plaquette Sandra, (Maribelina editores, 2009). Publica su poemario temático Summer Screams(Hipocampo editores, 2009). El 2012 publica. Publica Historia de Sangallaya (Asociación Distrital Sangallaya, 2012). El año 2013 publica con Altazor editores su segunda novela Tigres de Papel. Publica la II edición de su novela Resplandor Púrpura, editada por G4eneration (2014), en Buenos Aires. Publica Salamanca Sixties Un estudio sobre el rock en la Clase Media de Lima, (Editorial Selección Gallera 2014). Publica su novela Los Stones, (Animal Literario, 2016).

Publica Song From Lima, poesía, (Korriente A editores, 2017). Publica el trabajo de investigación Wanka Rock, historia del rock en Huancayo de 1959-1979, Korriente A editores (2017) con una reimpresión de Sonidos Latentes Producciones ese mismo año. Dirige el equipo técnico para la elaboración de el Plan Municipal de La Lectura y el Libro de la Municipalidad Provincial de Cusco, 2017. En 2018 publica tres ediciones de Manco Inca y la gran guerra de reconquista (Grupo Editorial RAS, Raymi Editores, Zafiro Editores). Con tres ediciones agotadas en menos de tres meses. El libro fue el segundo más vendido de la Feria Internacional del libro de Cusco.

Ha aparecido en 20 compilados de poesía a nivel mundial, incluye traducciones al francés y portugués de su obra. Ha sido columnista del diario Extra, y del Diario del PaísDiario del Cusco, Diario El Sol del Cusco. Además de las revistas digitales Punto de EncuentroMain Neim, Cronopio, etc., a nivel nacional e internacional. Ha sido conductor del programa El Rincón de Los Incomprendidos por HCM Tv radio, y de Palabra x Palabra por HCM Tv radio. Ha editado más de 20 libros con su sello RAS. Es en la actualidad columnista del semanario Qosqo Times y editor periodístico de la revista Open Cusco, de distribución gratuita en Lima y la Ciudad Imperial.

Síguelo en: https://www.facebook.com/franciscoleonescritor/

 

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