En la esquina noreste de España se encuentra una de las zonas con más encanto del país: una tierra con identidad e idioma propio, leyendas de meigas, olor a tierra mojada y gastronomía contundente.

Escribir sobre esta comunidad autónoma es sumergirse en un océano de lugares bonitos y recomendaciones infinitas. El rincón español es, cuanto menos, cautivador. Recónditos faros, acantilados escarpados, restos arqueológicos e islas de arena fina, son algunos de los encantos que aguardan al turista. Si vas a «cruzar el charco», mejor que sea con una buena selección de destinos, en la que no puede faltar Galicia. Un pedazo de la Península Ibérica, al norte de Portugal, que no deja indiferente a nadie. Si algo te puedo asegurar es que te van a faltar días para visitar este lugar, así que súbete al carro y empecemos el viaje.

Isla Cíes

Santiago de Compostela será nuestra primera parada. Esta es una ciudad conocida por su catedral, la vida universitaria y la magia que desprende su casco antiguo. Este suele ser el punto de partida para aquellos que llegan a turistear o a hacer el Camino de Santiago. Un conjunto de rutas que históricamente se ha utilizado como peregrinación religiosa y que, en la actualidad, reúne cada vez a más personas que buscan un entorno natural donde conocer gente.

Esta ciudad también es un buen punto para degustar la gastronomía: desde el plato más famoso, el pulpo a feira, pasando por el raxo, el cocido gallego o la inigualable empanada local. Ahora los nombres te suenan a chino, pero cuando pruebes estas exquisiteces querrás que nunca se vaya el sabor de tu paladar. Y, de postre, una tarta de Santiago. Se me hace la boca agua.

Qué hacer en Santiago de Compostela: Atracciones y museos | musement
Santiago de Compostela

Continuamos en dirección a la costa para hacer una visita arqueológica a Castro de Baroña, los restos de un asentamiento celta. En un brazo que se adentra en el agua se encuentran, en forma circular, las casas de aquellos que alguna vez gozaron de esta ubicación privilegiada. Sentarse en silencio, observando la fuerza con que las olas golpean las rocas, será todo lo que necesitas para desconectar.

Castro de Baroña

A pocos minutos se ubica el Monte da Curota. En su cima hay un mirador en el que puedes observar las mejilloneras, a lo lejos, semejando el tablero de «hundir la flota». Más allá de las vistas, destacan los caballos en libertad, los potros frágiles e inocentes pegados a sus madres con los restos visibles de un reciente parto. El significado pleno de naturaleza.

Avanzando hacia el norte viajamos en el tiempo para llegar a lo que se consideraba «el fin del mundo»: Finisterre. En los tiempos en que la Tierra estaba prácticamente inexplorada, se pensaba que ahí acababa todo y que más allá solo se encontraba el abismo. Siguiendo en ruta, aprovechamos para hacer trekking en las Fragas do Eume, un bosque con encanto sobrenatural y un verde intenso. Más allá, en el extremo de Galicia, se ubica el balneario más famoso de la región: la Playa de las Catedrales, conocida así por las formas de sus acantilados a causa de la erosión.

Playa de las Catedrales

¿Y qué hay de camino a Portugal? La Ribeira Sacra, un lugar de ensueño para los amantes del buen vino y las carreteras de montaña. El paisaje está repleto de viñas o casitas que invitan a buscar un lugar donde pasar la noche y disfrutar del néctar de los dioses. El Cañon del Sil, ubicado en esta misma zona, te hipnotiza con su río serpenteando por la garganta formada entre montes. Desde cualquiera de sus miradores tendrás unas fotos dignas de un influencer, te lo aseguro.

Cañón del Sil

No nos podemos ir de Galicia sin visitar las Islas Cíes y la Isla de Arosa. Aunque cada una tiene un encanto particular, coinciden en su arena fina y sus playas que acaban adentrándose en el bosque; un lugar paradisíaco, digno de la postal perfecta.

La lista de lugares que merece la pena conocer en esta región es infinita, cada uno con su belleza, historia y encanto. Si algo encontramos en común en todos ellos es su gente, con un acento embelesador y un carácter único. En Galicia, sin duda, sientes la magia desde el primer instante.

Escribe: Paula Barriga Pérez (@pbarrip)