La cata «The Great Wines Of The Andes», realizada a finales de 2021, ha puesto a una de las principales bodegas del país en la cima de la región. Intipalka es la primera firma en ser invitada a puntuar por James Suckling, reconocido crítico de vinos en el mundo.

Una nueva generación de vinos varietales, reserva, gran reserva y espumantes que crecen en suelos francos, profundos, ricos en magnesio. Desde Ica para todos los paladares del mundo que se atreven a catar la vida, son bautizados con el nombre de Intipalka, «Valle del Sol» en quechua. La marca perteneciente a Viñas Queirolo proviene de más de 60 km de la Costa, al pie de los Andes (500 m.s.n.m); sin embargo, el vino se elabora en una planta de última generación ubicada en la ciudad de Lima. 

En el 2018 realizaron una transformación colocando al enólogo Luis Gómez junto a Jorge Queirolo en el equipo residente y, como asesor externo, a Alejandro Sejanovich (Wine Maker of the Year, según Tim Atkin). La vinificación se realiza a temperatura controlada, en tanques de acero inoxidable y añejados en barricas de roble francés y americano. «Venimos identificando parcelas de todas las variedades con el fin de seleccionar diferentes componentes al momento de realizar los cortes, y así entregar al consumidor el mejor vino en cada una de nuestras líneas», asegura Gómez.

Desde sus inicios, el objetivo siempre ha sido el mismo: elaborar vinos elegantes y de estilo propio, que representen de la mejor manera al Perú para competir con cualquier otro. En ese contexto, Intipalka fue convocada para ser catada por James Suckling, crítico estadounidense de vinos, considerado como uno de los más influyentes a nivel internacional. Su labor consiste en desarrollar un examen sensorial con el propósito de conocer las características de cada una de las bebidas, a partir de tres fases: visual, olfativa y gustativa. 

A través del sentido de la vista, observa el color y la fluidez de la bebida, la densidad y la glicerina en el lagrimeo de la copa. En la fase olfativa, reconoce las características que se asocian a los olores a frutas, flores, especies, entre otras; que ayudarán a la comunicación de las sensaciones olfativas y gustativas. La virtud del buen vino dependerá del equilibrio en boca y, como podrán imaginar, nuestros compatriotas resultaron airosos. 

Dos reservas y dos varietales fueron acreedores de un excelente puntaje: «Intipalka Cabernet Sauvignon Petit Verdot», «Intipalka Malbec» e «Intipalka Tannat» con 88 puntos, mientras que al «Intipalka Malbec Merlot» le colocó una calificación de 87. Esto representa un reconocimiento al trabajo y esfuerzo que la marca viene realizando, pero también es sinónimo de nuevos desafíos para sus próximas cosechas. Un hito imponente e interesante para los importadores de otras regiones. 

Los vinos puntuados destacan por presentar descriptores frutales, especiados, con buena acidez y buen volumen de boca. El enólogo, Luis Gómez, señala que, en el caso de los reservas, priorizan la fruta sobre la madera, por lo cual, el paso por barricas es de pocos meses y se selecciona cuidadosamente para cada una de las variedades del blend. «Ser la única bodega peruana invitada a una cata tan importante y lograr estos puntajes en la primera participación, nos reafirma que vamos por el camino correcto», comenta Piero Fumagalli, Gerente de Marketing de Intipalka Perú

El hecho de que una marca de vino peruano haya sido evaluada por uno de los mejores críticos quien, para algunos, es el más objetivo y una referencia absoluta a la hora de elegir un vino es, sin lugar a dudas, un aspecto revelador. Para la bodega esto es un orgullo, ya que tienen sobre sus hombros una calificación que ronda los 90 puntos. Intipalka nos abre las puertas al mundo y pone a nuestro país, una vez más, en las listas más importantes del rubro.

Escribe: Valeria Burga (@valeria.burga26)