El periodismo forma parte de su vida. Antes de la pandemia, cuando las personas se acercaban en la calle, se mostraba agradecida por el cariño y respeto brindado. Maritere se inició en el universo de los medios de comunicación cuando era apenas una adolescente. “Desde los 15 años realizaba comerciales para la televisión. A esa edad, tener un trabajo extra era satisfactorio. Al respecto, mis papás me dijeron que, mientras tuviera buenas notas y no interfiriera en mis estudios, podía continuar”, detalla. Su nobleza ha permitido que desde joven, gracias a sus primeros ingresos, haya podido pagar, incluso, sus estudios durante los últimos dos años escolares.

Tiempo después, debido a su talento, lograría desempeñarse como conductora en un noticiero, convirtiéndose Frecuencia Latina en su segundo hogar. “Empece muy joven mi carrera televisiva. Cuando era estudiante universitaria ya conducía en el noticiero. Muchos profesores son excelentes docentes, pero no han tenido la oportunidad necesariamente de haber trabajado en un medio de comunicación”, indica. Por ello, solían preguntarle sobre cómo se organizaban los cuadros de comisión, la salida de los equipos y cuál era el proceso de edición. De ese modo, aportaba desde sus pequeñas experiencias en el terreno. Sin embargo, confiesa que, a pesar de haber comenzado a trabajar muy joven, nunca dejó de aprender; por el contrario, complementaba sus clases teóricas con la práctica en el canal. En esa línea, comenta que sus compañeros de trabajo siempre fueron referentes de los cuales aprendió mucho. “No era habitual que una chica universitaria se sentara en una mesa de conducción. Compartía con periodistas como Zenaida Solís, Elena Pasapera, entre otras. Por mi parte, observaba su trabajo, pero siempre mantenía mi propio estilo. Esto es algo que recomiendo. Uno puede mirar, evaluar, pero siempre es bueno marcar un estilo, una manera de hablar y dirigirte al público”, sostiene enfática.

Su profesionalismo y perseverancia le han permitido entrevistar a personajes trascendentales en la historia. La lista incluye a personalidades como Luis Alberto Sánchez, Francisco Morales Bermudez, Felipe Osterling y Fernando Belaunde Terry. Sobre este último narra: “Era muy joven cuando entrevisté al expresidente Belaunde Terry, quien fue una persona muy amable y paternal. Él había sido estudiante, al igual que yo, del colegio Alexander Von Humboldt. Le agradaba que yo hablara alemán y hacía hincapié en aprender distintos idiomas. Ese era, sin duda, un tema de conversación”, señala recordando al arquitecto que gobernó el Perú en dos mandatos no consecutivos.

Quizá, en el mejor momento de su carrera periodística, recibió una llamada que podría haber cambiado su rumbo. “Me llamaron cuando Laura Bozzo se iba de Televisión Azteca, y me ofrecieron realizar un talk show en México. No obstante, pese a ser una propuesta tentadora, no acepté porque mis hijos eran pequeños y la cadena internacional quería que fuera rápidamente, debido a que tenían todo el equipo armado”. Aquella oportunidad significaba trasladar a sus hijos de manera intempestiva a otro entorno, y que rehagan su vida en otra realidad. No obstante, revela que no se arrepiente y está contenta de permanecer en el Perú, cumpliendo el sueño que la había acompañado desde la infancia: comunicar.

Escribe: Diego Alonso Samalvides Heysen