Que la selección vuelva es para muchos sinónimo de alegría. El estado de emergencia en nuestro país aún no permite hacer la previa, partido y post partido como nos gusta, pero las ganas de compartir en familia y hacer nuestra propia trinchera nos devuelve la alegría de encender el televisor y ver a la blanquirroja.

Nuestro recuerdo más reciente es la Copa América 2021 jugada en Brasil. Es complicado pensar que un cuarto puesto genere altas expectativas; sin embargo, llegó en el mejor momento a mi parecer. Ya teníamos cinco partidos jugados, estábamos últimos y con un solo punto obtenido en Asunción. Sin desmerecer el trabajo de otras selecciones hasta parecía que la eliminatoria le sonreía a nuestros vecinos bolivianos y venezolanos. Es por ello, que para fortuna nuestra llegó un torneo de prueba, donde un delantero criticado por su verdadero origen se convirtió en figura y se descubrieron chicos que no solo aportan al proceso actual, sino para armar junto a ellos una verdadera línea de carrera.

Entonces, Gareca y su comando acertó en varias cosas como también falló en otras. El gol pareciera un arma de doble filo si vemos las estadísticas, aun así, ahí vamos. Escuchaba en estas horas a los panelistas del conocido programa Al Ángulo, con los que muchas veces podré discrepar y a la vez, como en esta oportunidad, estoy de acuerdo. Teniendo cabeza fría recordaremos fácilmente que estamos últimos. Es innegable que venimos de una buena actuación en Quito rompiendo la historia de nuevo; no obstante, en lo que a posiciones concierne no estamos cerca de pelear, aunque sea, el repechaje. Afortunadamente tres batallas claves pueden cambiarlo todo.

Encaramos dos duelos en Lima y uno en Brasil. El profesor Ricardo (Gareca) es un estratega respetable por todo lo que nos ha devuelto en identidad futbolística. Por esa misma razón, jamás le escucharemos decir que en su presupuesto está caer ante el “scratch”; ya que, como alguna vez manifestó los muchachos salen a ganar los partidos y a esperar reflejar todo el buen trabajo que se viene realizando en Videna. Lo cual es estupendo, él como cabeza de equipo debe ser el primero en transmitir esa confianza y seguridad. Pero ese partido tendrá que esperar. Nuestro presente es Uruguay y días después Venezuela. A ambas escuadras las conocemos y vaya que en qué momentos.

La celeste, comandada por el inacabable Washington Tabárez, hoy sufre dos bajas considerables, Luis Suárez y Edinson Cavani. Estos dos “killers” imponen muchísimo en el campo, lamentablemente para los charrúas no jugarán esta fecha triple. Por otro lado, la vinotinto tampoco se salva. Yordan Osorio, Darwin Machís y el popular “Aristigol” no serán cartas de poder disponibles para Leonardo González. ¿Esto significaría que obtendremos mínimo seis puntos de nueva? A mi parecer sería fabuloso, tener diez puntos te colocaría como uno de los candidatos para ir a Qatar. Ahora bien, de todos modos, en el equipo que tenemos que pensar es en el nuestro, porque finalmente ese es el que convierte los goles y podría ganar los partidos, lo demás son casualidades del destino.

Conversaba con un colega periodista en la semana, Renzo Galiano, quien me comentaba que no estaba del todo feliz con los jugadores que contamos para estos tres compromisos. Más aún si tenemos bajas como las de Advíncula por la banda derecha y que su habitual pieza de recambio está al borde de la suspensión por tarjetas amarillas. En cambio, la afición es la que más se contenta al ver reunidos a nuestros guerreros. Las medidas impuestas por ciertas ligas de Europa finalmente pudieron resolverse para fortuna de nuestro medio campo e incluso parece que nuestro capitán y goleador vuelve y en un momento redondo. Hay confianza y de la buena para soñar con otra hazaña.

Finalmente, el jugador número doce se dará cita en el Nacional de Lima. Nuestro Ministro de Salud ya confirmó que un veinte por ciento de aforo está permitido para alentar los noventa minutos y más si es necesario. Personalmente, espero que como todo jugador este también participe y de manera limpia. Se sabe perfectamente que debemos cumplir el distanciamiento dentro el estadio, así mismo, que cada uno de los hinchas debe estar vacunado completamente contra el COVID-19. No quisiéramos ver florecer nuestro criollismo una vez más. Tal como nos enseñaron en la escuela, los únicos perjudicados seremos nosotros si tratamos de engañar a las autoridades. Les pido, de manera personal, a los afortunados de ver jugar a Perú ser responsables, cuidadosos, pero sobretodo apasionados. Dejen la garganta en la tribuna, que vuelve el equipo de todos ¡Vamos Perú!

Escribe: Alex García @alexon.32