¡De mis accesorios favoritos! Los sombreros tienen un espacio muy especial en mi closet: gorras planas, de paja, bucket, de invierno, entre otros. El sombrero ha pasado a ser, de un objeto necesario, a un accesorio de moda. Empecemos, como siempre, por el origen. La palabra sombrero deriva del latín «umbra»; cuya traducción al castellano sería «sombra». Surgió durante el Imperio Egipcio y la Antigua Grecia, en los que se utilizaban diversos tocados que mostraban el estatus de la persona en el orden jerárquico de su sociedad.

Consejos para elegir sombrero - Hogarmania

En la Antigüedad grecolatina la mujer no solía cubrirse la cabeza, ya que solo los hombres podían hacerlo. Ello incluso dentro de los templos y palacios, costumbre que duró hasta el siglo XVI. Al inicio de esta época, con el descubrimiento de América y la apertura de rutas comerciales, se fueron añadiendo elementos al sombrero muy poco frecuentes como plumas de aves exóticas, cintas de seda cosidas en el contorno del sombrero o distintos adornos: cordones, joyeles y trenzas con engarces de piedras preciosas. El posterior abandono de esta prenda se debió a la proliferación de pelucas postizas y peinados elaborados.

El sombrero comenzó como prenda exclusivamente masculina. Luego se lo apropiaron las mujeres. En el siglo XVIII, su uso entre las damas hizo de la industria de la sombrerería un negocio. Milán se convirtió, en aquel entonces, en un centro manufacturero muy importante. Las modistas de sombreros ganaron fama, no solo por crear modelos únicos de sombreros y boinas, sino también por agregarles accesorios originales y elegantes para complementar cualquier atuendo.

Los SOMBREROS femeninos entre 1910-1918 | VESTUARIO ESCÉNICO

Gustaban tanto que el hombre volvió a utilizarlos. Al tener un uso social, era necesario descubrirse la cabeza en las iglesias, dentro de recintos cerrados, en presencia de una dama o para iniciar el ademán de saludo. Esta cortesía en torno al uso del sombrero se propagó por Europa. No era posible realizar un cumplido a una mujer si se iba por el mundo con la cabeza descubierta.

Durante la primera mitad del siglo XIX, los sombreros femeninos seguían siendo ostentosos, decorados con cintas, flores, plumas y pieles. Al final de dicho periodo, se introdujeron nuevos estilos como las capelinas de ala ancha y los tocados. En esa época se puso de moda el sombrero de copa alta. Un hito que marcó la historia fue la creación de las máquinas de coser a mediados del siglo, lo que transformó la industria del sombrero y lo convirtió en un accesorio masivo.

En las décadas del 40 al 70, el sombrero, pieza importante en el vestir de las damas, debía combinar con sus vestidos, zapatos y/o cartera. Más adelante pasó a ser un símbolo de distinción entre las celebridades. Terminando el siglo XX, comenzó a perder notoriedad y, en la década de los 90, se le dio muy poco uso. Actualmente, de algún modo está presente en sectores como la música o en las pasarelas de moda. Los diseñadores más importantes siguen marcando tendencias en torno a los sombreros, los cuales simbolizan un complemento ornamental.

Visto sobre la pasarela: el sombrero masculino-femenino

Muchas variantes se siguen usando aún: las gorras planas y deportivas, y los sombreros de paja que continúan siendo utilizados en el rubro agrícola o para protegernos del sol en cualquier situación. Desde mi punto de vista, los sombreros podrán dejar de usarse un tiempo, pero siempre volverán a surgir como un «must» para complementar diversos outfits.

Escribe: Claudia Aguilar Valdivia

Diseñadora de modas