La justificada fama de sus viñedos se debe, justamente, a su ubicación. Es una mesopotamia flanqueada por el arroyo Esteco y el río Chusha, donde se combina un ambiente seco y soleado con una humedad subterránea superior al resto del valle. Aquello determina el distinto comportamiento de suelos y cepas.

Los vinos torronteses, muy famosos en la zona, tienen una mayor exposición solar por su ubicación en los faldeos altos; mientras que las viñas francesas de los tintos discurren en los terrenos bajos, ricos en sedimentos y con temperatura media. En todos los casos, se ha limitado la producción de los viñedos buscando el equilibrio en que los extractos, la acidez, los aromas y sabores se conjugan en el punto óptimo de cada variedad. El resultado es una materia prima excepcional, condición indispensable de los grandes vinos que coloca en el mercado limeño Vasija Secreta.

De una rica tradición vitivinícola, Vasija Secreta es una bodega familiar (Córdova y Murga), llevada adelante por su tercera generación. En la actualidad, los malbec, cabernet sauvignon y solo un poco de torrontés pasan por barrica. En este caso, para la variedad blanca, se utiliza un porcentaje muy pequeño con el objetivo de otorgarle mayor cuerpo y volumen. Este torrontés pertenece a la línea VAS. Todas sus uvas provienen de viñedos propios de Cafayate con 65 hectáreas en producción; muchos de ellos de hasta 100 años de antigüedad. Las uvas para este vino son seleccionadas de viñedos de más de 40 años.

Su color presenta tonos amarillos verdosos con reflejos acerados y leves tonos dorados. Las líneas que podemos encontrar en el mercado limeño son Vasija Secreta Lacrado, Gata Flora (malbec, cabernet sauvignon, tannat y torrontés, este con unos 18 a 23 gramos de azúcar) y la líneas de alta gama VAS, promediando unas 600 mil botellas anuales de producción.

En la línea VAS, tienen un malbec, un torrontés y una reserva, que es quizás el más reconocido de la firma. Está entre los 66 mejores vinos de Argentina, según Austral Spectator 2010. Las uvas provienen de viñedos de más de 50 años, y dan origen a este blend. Después del paso de la fruta por mesa de selección, se molieron los granos y se maceraron durante casi un mes. Luego, fue estacionado en barricas de roble francés y americano durante 13 meses y, posteriormente, guardado en botella. Su color presenta tonos rojos rubíes fuertes, con fondos negros profundos y notas violáceas que le aportan los varietales malbec y tannat de Cafayate.

En cuanto a la línea Gata Flora, resalta el cabernet sauvignon, 100% cabernet sauvignon que nos llega con rojo rubí intenso. En nariz encontramos aromas a pimiento verde mezclado con frutos rojos como la ciruela y cerezas, acompañado con toques de tabaco y vainilla característico del paso por barricas de roble. En esta línea, sobresale también el tannat con unos 13,3% de alcohol. Finalmente, está el malbec con 14,4% de alcohol. Tiene un color rojo rubí intenso con destellos violáceos brillante y vivaz. En nariz encontramos olores a frutos rojos como la ciruela, guinda, cerezas, acompañado con toques de vainilla y tabaco. En boca es redondo, amable, taninos maduros con una buena persistencia final. Como lo ven, estos son los vinos que representan muy bien a Salta, y lo bueno es que ya están en Lima con un portafolio amplio. Ahora, solo hace falta abrirlos.

Escribe: John Santa Cruz