El infectólogo Antonio Quispe se ha hecho visible en diversos medios por dar declaraciones relevantes sobre el covid 19. Esta vez contó a la Revista Cocktail lo que se viene para el Perú tras la nueva cuarentena.

Foto: Daniel Schludi

Aunque te cueste creerlo, ya no estamos enfrentando el mismo virus que hace un año. Este es más contagioso y letal, por lo que esa mentalidad de tomar decisiones pensando más en la economía que en la salud y darle la espalda a la ciencia es completamente ilógico. Debemos entender que la curva de contagios y fallecidos no va a doblarse mágicamente.

En palabras del doctor, la nueva cuarentena solo le hará cosquillas a la segunda ola. Diciembre fue un mes para cultivar lo que estamos viviendo hoy, junto a las variantes del virus que hicieron su aparición. Esto permitió que la curva se volviera completamente exponencial a tal punto de ser una línea vertical que no se detendrá hasta que se tome acción. “Lo que vamos a evidenciar es que la cifra se repunte, porque las personas se encargaron de llevar el virus a las provincias antes de la cuarentena. El disque confinamiento de ahora es como si no pasara nada”, señala. Antonio afirma que los países que han intentado detener las variantes han fallado, a excepción de los que imponen cuarentena estricta como Reino Unido, que recientemente ha doblado la curva de fallecidos y Alemania, donde la población usa respirador y no mascarillas de tela.

Duele reconocer que ser un país tercermundista es la peor consecuencia de todo esto, pero es una realidad. A diferencia nuestra, el resto del mundo realiza muchas pruebas al día para hacer secuencia genética. De las más de dieciocho variantes que se están desarrollando en el mundo, hay tres que nos preocupan según Antonio Quispe. Una de ellas es la inglesa (75% más letal), la brasileña, que aumenta las tasas de infecciones y la sudafricana, porque se esconde ante el sistema inmune y baja la eficacia de las vacunas. “Si esto llega al Perú, arrasaría con todos nosotros de la noche a la mañana. Felizmente, no hay mucho tránsito de personas sudafricanas al país, pero eso no quiere decir que no vaya a llegar”, alude.

No pudimos dejar de preguntarle por la reincorporación de clases presenciales y los procesos electorales que están a la vuelta de la esquina. Frente a esto nos confiesa que la ciencia ha avanzado tanto que, si tuviéramos la capacidad de abrir los centros educativos, podríamos hacerlo sin ningún problema. “El efecto de cerrar los colegios es peor que abrirlos y eso lo ha descubierto Europa. Exponer a los niños en las casas a infectarse es peor, parece contradictorio, pero es así”, agrega.

Ante el cuestionamiento de si las elecciones se pueden llevar a cabo, nos dice que por supuesto, siempre y cuando contemos con las medidas de seguridad adecuadas. “En vez de hacerlo en un espacio cerrado, debe ser en un lugar abierto como un estadio, con distanciamiento social, todos con respirador y no pasara nada. Pero no tenemos un gobierno capaz de trabajar en base a evidencias. Solo les importa quién será el nuevo Presidente de la República”, menciona. Es algo que a la población parece no importarle, teniendo en cuenta que hoy en día ser miembro de mesa es como sacarse la lotería cuando antes era considerado un martirio. Son ironías de la vida. Quispe asegura que si se compran respiradores para toda la población tendríamos mejores resultados mientras esperamos la llegada de las vacunas necesarias. “Si hubiéramos contado con ella en diciembre, no estaríamos viendo miles de muertos ahora. No llegaron por el golpe del estado y nadie tiene que olvidarlo porque esos partidos son los que postulan ahora”, señala. Para librarnos del covid tenemos que vacunar al 90% a la población. ¿Cuándo será esto? Según sus mejores cálculos en 2024. Si bien es cierto, las tasas de anti vacunas son altas, pero esta es la única solución viable que nos va a sacar de esta tragedia y de la muerte. Está en nosotros resurgir de los escombros.