Prendas que conectan con la naturaleza. Este es uno de los ideales que la marca de moda sostenible «Wisqa» busca para sus clientas. Como una luz al final de un túnel, esta firma peruana añade ese toque de propósito que hacía falta dentro de la industria.

Una corriente atemporal que no daña al planeta ni a los trabajadores. Esto es lo que viene a la mente de muchos cuando se nombra la tan apreciada moda sostenible. No hay que ser un experto en el tema para conocer los daños que diversas firmas dentro de la industria generan con el fin de seguir las tendencias. Podemos googlear el desierto de Atacama en Chile y visualizar las toneladas de prendas —algunas sin usar— que son puestas en este lugar por ya no estar a la moda o simplemente porque su anterior dueño no las usa.

Sin embargo, ante este panorama desolador y preocupante, nacen marcas como «Wisqa», que no solo buscan que la persona que use sus prendas se sienta cómoda en ellas, sino que detrás de cada una de estas exista una causa social. En este caso, producir un consumo sostenible haciendo uso de fibras netamente naturales y, lo mejor de todo, nacionales.

Hablar de «Wisqa» es adentrarnos en un mundo donde prima lo natural, sin embargo, no podemos seguir escribiendo de esta sin conocer a Daphne Scapa, la creadora de aquella firma que emociona a más de uno por sus auténticos vestuarios. A pesar de no ser una diseñadora de profesión, siempre ha tenido talento para el arte. Cuando se encontraba estudiando Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú, también llevaba algunos cursos de diseño, pero su mirada estaba enfocada en la carrera principal.

El amor y el deseo de protección al medio ambiente la llevó a trabajar 10 años en fiscalización ambiental, pero lo que ella no sabía era que su vida iba a cambiar al momento de alcanzar una beca en la Universidad de Denver, Colorado. A través de su estudio de Derecho ambiental, encontró aquello que muchos peruanos solemos olvidar e, incluso, desconocer: las fibras naturales. «Al terminar este curso, cambió mi visión de las cosas. Estando en otro país pude apreciar lo que tenemos de materias primas peruanas. Cuando regresé quería mostrarle al mundo lo que teníamos y empecé ‘Wisqa’ desde cero», comenta Daphne.

Tras renunciar a su trabajo, emprendió la aventura de iniciar una marca que sea consciente y a la misma vez atemporal, es decir, que las prendas no dependan de las tendencias, sino que sean duraderas y únicas. La base que tenía como abogada ambiental le ayudó a consolidar este sueño. Durante los primeros meses diseñó las prendas y seleccionó los materiales que quería para su fabricación. A pesar de querer usar todas, seleccionó cuatro fibras para desarrollar aquellos modelos que tenía en mente. Entre ellas se encuentra baby alpaca, súper baby alpaca, algodón Pima orgánico y algodón Nativo. Sin embargo, desde su punto de vista, este último tiene un valor agregado.

«Trabajamos con el algodón Nativo. Este es muy especial por toda la historia que alberga. Es un tipo de algodón que usaban los Incas. Incluso se han encontrado restos de este en la tumba del Señor de Sipán. Esta fibra fue prohibida para darle prioridad al algodón Pima porque es más fácil de teñir, en cambio, el Nativo tenía colores bonitos como los tierra, amarillo, verde, cobre y morado. Tonos que no eran apreciados» agrega.

Rescatar esta fibra que durante años estuvo prohibida es considerado un gran orgullo y un paso más para que marcas como «Wisqa» evidencien la cultura peruana. Ahora que ya mencionamos de qué están hechas, debemos comentar las prendas que uno puede apreciar en su catálogo. A diferencia de las tiendas de ropa de moda rápida, esta firma vende vestuarios para todas las temporadas. Por ello, encontramos mitones, chalinas, pashminas, chompas, y vestidos. La elegancia y la calidad  se presentan en cada modelo, además de la suavidad que uno puede sentir al pasar su mano por ellas. Al momento de diseñar, Daphne comenta que siempre trata de seguir la silueta femenina, ya que, como los productos son tejidos, se amoldan al cuerpo.

Por otro lado, la inspiración detrás de cada diseño son los paisajes peruanos. Los tonos de estos son evidentes en las diversas colecciones que la marca ha realizado, como fue el caso de la Montaña de 7 colores en Cuzco. Sus increíbles tonalidades llevaron a la firma a producir prendas de color mostaza, ocre y beige, pero, para llegar a los colores elegidos, se hizo uso de tintes totalmente naturales.

No estás leyendo mal. «Wisqa» deja atrás aquellos químicos que le hacen daño al ambiente y los reemplazan por los pigmentos que trae la cebolla, la palta y el alumbre. De esta forma, demuestra que sí puede existir una firma que no solo ayude al planeta, sino que también motive a las personas a tener mayor conciencia de la diversidad de fibras que existen en el Perú. Si estás en búsqueda de una prenda para esta temporada, te recomendamos ir al local ubicado en Av. Los Conquistadores 375, San Isidro. Una tienda única con vestuarios únicos.

Escribe: Andrea Palus (@andrepalus)

Fotos: Santiago Rodriguez (@rodmun10)