• 9 de julio de 2026
  • Revista Cocktail
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Para cualquiera que se haya bajado del tren en Ollantaytambo, el hermoso edificio histórico ubicado justo al lado de las vías se siente como un viejo amigo. Este año, ese mismo edificio —que hoy alberga al querido hotel boutique El Albergue Ollantaytambo— celebra su centenario.

Para la familia Randall Weeks, quienes han sido los orgullosos guardianes del hotel de la estación durante los últimos 50 años, este centenario es mucho más que un hito comercial. Es la celebración de una relación de un siglo con el Valle Sagrado, marcada por una historia compartida, el crecimiento local y profundas raíces comunitarias.

La velada fue un verdadero regreso a casa, hecha increíblemente especial por la presencia de quienes ayudaron a dar forma a El Albergue desde sus inicios. El hotel se llenó de alegría al recibir a:

●       Los cofundadores de la empresa, Andreas Holland y Rachel Michel, quienes celebraron junto a sus hijos Quino, Maxi, Gabriela, Simón y Arthur.

●       Saya y Kalah, hijas de James Dirks y Linde Farley, quienes junto a Wendy Weeks y Robert Randall encendieron por primera vez la magia de El Albergue allá por 1976.

●       La Familia Rimachi Ortiz de Orué, así como a Rómulo Pinedo y Eva Bravo, cuya presencia subrayó los profundos lazos multigeneracionales que el hotel comparte con la comunidad local.

El encuentro se sintió como una reunión de familia extendida, honrando el esfuerzo colectivo que ha sostenido este lugar tan especial durante décadas. La celebración estuvo realzada por las presentaciones de Miki González, estrella del rock peruano y amigo de la familia, así como de las bandas locales Club de la Quijada y Tunupa, cerrando con una increíble sesión nocturna a cargo de la DJ Maysa Lozano. A lo largo de la noche, los invitados brindaron por este siglo de historia con cócteles artesanales especialmente preparados por su empresa hermana, Destilería Andina, liderada por Haresh Bhojwani.

Un legado familiar profundamente arraigado en la tierra

Durante las últimas dos décadas, el hotel ha crecido bajo el cuidado de Joaquín Randall, quien se crió en Ollantaytambo. En este período, El Albergue al igual que en sus inicios ha demostrado que la hospitalidad puede —y debe— retribuir al lugar que llama hogar. Hoy en día, el hotel es una pieza vital de la economía local, empleando a más de 100 residentes y priorizando la contratación local.

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