…Si tú nunca fuiste fiel

y me fingiste aquel amor perverso,

ten respeto, por favor,

por mi cariño que aún no ha muerto…

                                                                   Cariño malo –  Augusto Polo Campos

Por Omar Amorós @omar_amoros.pe

La innovadora puesta en escena “Cariño malo”  explora lo prohibido y lo oculto. Aquello que algunos suelen llamar obsceno, lo que debe permanecer fuera de la vida “normal”, fuera de escena. Pero eso es lo que precisamente el protagonista de este drama, Silvio un hombre gay, virgen de 40 años está dispuesto a desafiar en búsqueda de lo que llamamos felicidad.

Silvio, al igual que el personaje central en la novela del escritor checo Milan Kundera “La insoportable levedad del ser” vive la angustia y la libertad que surgen al saber que lo que está viviendo solo puede pasar una sola vez. Muy bien interpretado por Sebastián Stimman, es una mezcla de ingenuidad, dulzura e idiotez que solo busca ser libre del yugo materno y que encuentra en el mundo de la radionovela (y para nosotros, el público, del radioteatro) lo que estaba buscando, y no precisamente independencia económica, sino emancipación sexual en un compañero de trabajo, que transforma su reducido mundo en una historia digna del catálogo novelesco que tanto nos gusta a los latinoamericanos con ingredientes como el deseo, el control social, la culpa, secretos familiares, engaños, mentiras, el robo de mucho dinero, detenciones policiales y más.

Así se hace el radioteatro

Es a través de las herramientas artísticas que brindan la radio y el teatro, de las que Alejandro Clavier, dramaturgo, director, actor y productor general de la obra, (¡grande Alejandro!) se vale para crear una de las mejores obras de teatro que se han visto el Perú -en años-. Ambientada en un estudio de lo que el público ve como radioteatro, que en la historia se utiliza para la radionovela que se cuenta dentro de la misma radionovela que es la obra, los actores crean en vivo, en escena, todos sus sonidos: pasos, golpes, besos, escenas de sexo, ambientes, entre otros; y todo matizado con canciones del repertorio criollo que conviven en nuestro imaginario colectivo (¡los tres intérpretes cantan de verdad!).

En Cariño Malo, la primera creación de la productora Ministerio de la Belleza, lo queer no aparece desde la mirada tradicional de lo LGTB, sino desde la exageración de las masculinidades, expresadas en los bigotes grandes y falsos y los trajes enormes de hombre que hace que sus personajes jueguen con lo artificial, raro y cómico, una actuación extrema que nos muestra el lado excesivo de lo queer, donde el mejor ejemplo es la actuación de Diego Salinas que con los personajes de la madre y el amante de Silvio nos demuestra lo buen actor que es.

Conversamos brevemente con Alejandro Clavier, para saber un poco más del proceso de creación de la obra y estas fueron sus impresiones:

1) Cariño malo es tu obra más personal. Tiene de tus dos nacionalidades: el venezolano reflejado por tu visión de la telenovela —en este caso representado por la radiotelenovela— y el peruano expresado a través de la música criolla. Tu propuesta utiliza los mecanismos del radioteatro para introducir al público en el mundo de un melodrama queer. ¿Qué fue lo más difícil de cohesionar de esas distintas formas de arte y entretenimiento?

Creo que lo más difícil fue encontrar un equilibrio entre lo obsceno y lo elegante. La obra está en el límite todo el tiempo de ser faltosa pero logra darle la vuelta cada vez. La música criolla y el melodrama pegan muy bien porque beben del mismo vaso de dolor.

2) En Cariño Malo, lo queer se muestra exagerado desde los bigotes, la vestimenta e incluso la actuación. ¿Cuál es la intención de la propuesta? ¿Llamar la atención sobre la persecución y discriminación de la cual son objeto las personas LGTB?

La idea es hacer un comentario sobre cómo performeamos la masculinidad. En general, creo que la obra pone la mirada en esa expresión de género: cómo suena ser un hombre, cómo se mueve, cómo viste. Y los trajes grandes lo que hacen es recordar que a algunos nos queda grande el papel de hombre.

3) La obra explora lo prohibido, lo oculto, lo obsceno, pero justamente Silvio, el protagonista de la radionovela de la obra, quiere hacer precisamente lo contrario: quiere vivir la libertad (por momentos) de ser él después de estar toda su vida oprimido por su madre. ¿La felicidad es un conjunto de efímeros momentos?

Creo que la felicidad es saber que somos fugaces, y, en esa consciencia de nuestra efimeridad, somos capaces de reconocer la belleza de una vida que nunca podremos entender.

4) Sebastián, Diego y tú están súper bien, no solo en la actuación y el canto, sino también en la locución y en el juego con las voces. Hay una precisión en la dinámica de la obra —me imagino que hubo harto ensayo—. ¿Cómo fue el proceso de dirección siendo actor?

Dirigir desde adentro tiene una dificultad evidente: no puedes verte mientras estás actuando. Por eso fue fundamental el trabajo con Claudia Tangoa, la directora adjunta, que tenía una mirada externa sobre la totalidad de la obra. Yo podía estar concentrado en la actuación, pero necesitaba a alguien que observara el ritmo, las imágenes, las transiciones y la relación entre los tres.

5) Cariño malo es de esas obras que impactan y emocionan por su crudeza y dulzura a la vez, por el amor y el morbo, por los elementos de novela tan familiares en el público latinoamericano. ¿Planes para llevarla de gira y a festivales? ¿Ya han estado en algunos, no?

Sí, felizmente la obra ha comenzado a tener una vida fuera de Lima. Hace poco tuvimos nuestra primera función internacional y nuestro estreno en España, en la Mostra Internacional de Teatro Cómico e Festivo de Cangas, en Galicia. Fue una función muy especial y recibimos el Premio del Público, algo que nos emocionó muchísimo porque sentimos que confirmaba que el humor, el melodrama y la sensibilidad de la obra podían conectar también con públicos de otros lugares. Tenemos previstas nuevas funciones en Brasil, Colombia y España para noviembre, que anunciaremos pronto, y estamos conversando con otros festivales y espacios de Latinoamérica. La intención es que Cariño malo pueda seguir viajando durante los próximos años.

Y se acaba…

Cariño malo combina drama, humor, sensualidad, violencia y música en una experiencia escénica diferente, singular. Esta nueva temporada ya está en sus últimas tres funciones. Este sábado 25, el martes 28 y el miércoles 29 de julio a las 10.30 pm siguiendo la programación de La Plaza Trasnoche. Las entradas pueden adquirirse en Joinnus y en la boletería del Teatro La Plaza. ¡De lo mejor de nuestra fructífera cartelera teatral!

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