• 14 de mayo de 2026
  • Revista Cocktail
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CASACOR nace de la ciudad y vuelve a ella multiplicada. En ese tránsito, convoca
a arquitectos, diseñadores, artistas, artesanos, ingenieros y especialistas, generando empleo, formación y vínculos profesionales que trascienden el tiempo. Más que una muestra, es una plataforma que reconfigura el valor del entorno construido y fortalece la relación entre el diseño y la vida cotidiana
En su 31ª edición, CASACOR Perú inaugura una nueva etapa. Por primera vez, la muestra se construye desde cero, consolidando un formato que replantea la arquitectura efímera en la ciudad. El escenario es el Jockey Club del Perú, un espacio de fuerte carga simbólica que hoy se resignifica como punto de partida para una mirada contemporánea, donde la presencia del paisaje y la amplitud del recorrido transforman la experiencia desde el primer momento.


Bajo el concepto “Mente y Corazón”, la edición propone una reflexión sobre cómo concebimos, integramos y proyectamos los espacios. A lo largo de más de 11,000 m², decenas de profesionales desarrollan una secuencia fluida de ambientes donde la arquitectura se entrelaza con el entorno natural y el visitante asume un rol activo en el recorrido. Casas, lofts, departamentos, espacios de contemplación,
jardines, propuestas de bienestar, instalaciones conceptuales y áreas curatoriales construyen una narrativa amplia, precisa y diversa.

La experiencia se extiende más allá de la arquitectura. Dos restaurantes, cafés, un bar y espacios comerciales acompañan el circuito, mientras que la presencia del Centro Ann Sullivan del Perú —a través de su tienda— reafirma el compromiso social que ha definido a CASACOR durante más de tres décadas. Parte de los fondos recaudados se destinan a esta institución, que desde 1979 transforma la
vida de personas con habilidades diferentes y sus familias. Esta edición incorpora, además, un hito fundamental: será una muestra 100% accesible para personas con discapacidad motriz y auditiva, ampliando el alcance de la arquitectura como herramienta inclusiva y estableciendo un estándar
necesario para el futuro. Tras más de 30 años de liderazgo de Verónica Torres de Haaker y Elena Benavides, CASACOR Perú inicia una continuidad con visión renovada bajo la dirección de Julio
Pérez-Novoa. Esta nueva etapa no busca romper con lo construido, sino afinarlo, ampliarlo y proyectarlo con mayor claridad, consolidando a CASACOR como una plataforma cultural que trasciende lo expositivo.

CASACOR es un laboratorio vivo donde la arquitectura, el interiorismo, el diseño, el arte y la tecnología se integran bajo una curaduría unificada. Cada ambiente, construido en escala real, es una declaración con identidad propia, resultado de una colaboración profunda entre profesionales y empresas, y al mismo tiempo un espacio de exploración para la industria. En 2026, esta visión se redefine con mayor claridad. La construcción de un recinto propio no responde únicamente a una necesidad operativa, sino a una decisión consciente: diseñar desde el origen un espacio donde cada recorrido, cada escala y cada relación con el entorno se articulen con coherencia. Un gesto que permite ordenar la experiencia, afinar los detalles y establecer un nuevo estándar en la manera de concebir la muestra. La propuesta se expande con la participación de instituciones que enriquecen el recorrido desde distintas dimensiones. La Asociación Pro Jardín Botánico de Lima se suma con un espacio que pone en valor la relación entre biodiversidad, ciudad y educación ambiental, mientras que el Jockey Club del Perú cuenta con un ambiente propio que dialoga con la historia y el contexto del recinto que acoge la muestra. A ello se integra la Municipalidad de Santiago de Surco a través de su programa de adopción de mascotas, incorporando una mirada sensible sobre la convivencia y el vínculo entre ciudad y vida animal.

CASACOR es un laboratorio vivo donde la arquitectura, el interiorismo, el diseño, el arte y la tecnología se integran bajo una curaduría unificada. Cada ambiente, construido en escala real, es una declaración con identidad propia, resultado de una colaboración profunda entre profesionales y empresas, y al mismo tiempo un espacio de exploración para la industria. En 2026, esta visión se redefine con mayor claridad. La construcción de un recinto propio no responde únicamente a una necesidad operativa, sino a una decisión consciente: diseñar desde el origen un espacio donde cada recorrido, cada escala y cada relación con el entorno se articulen con coherencia. Un gesto que permite ordenar la experiencia, afinar los detalles y establecer un nuevo estándar en la manera de concebir la muestra. La propuesta se expande con la participación de instituciones que enriquecen el recorrido desde distintas dimensiones. La Asociación Pro Jardín Botánico de Lima se suma con un espacio que pone en valor la relación entre biodiversidad, ciudad y educación ambiental, mientras que el Jockey Club del Perú cuenta con un ambiente propio que dialoga con la historia y el contexto del recinto que acoge la muestra. A ello se integra la Municipalidad de Santiago de Surco a través de su programa de adopción de mascotas, incorporando una mirada sensible sobre la convivencia y el vínculo entre ciudad y vida animal.

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