El concepto de este restaurante nace en Trujillo con una visión clara: rendir homenaje a la parrilla peruana a través de una propuesta gastronómica que destaca la riqueza de los insumos nacionales, la calidad de las carnes y la identidad culinaria del país. Cada detalle ha sido cuidadosamente seleccionado para construir una experiencia donde el sabor peruano se convierta en el protagonista absoluto.
La propuesta se sustenta en una cocina de parrilla con una marcada influencia peruana, utilizando ingredientes provenientes de distintas regiones del país. Entre ellos destacan el aceite de oliva de Tacna, reconocido por su calidad y perfil aromático; la sal mineral volcánica de San Martín; el arnaucho de Supe; y una versión peruana del tradicional chimichurri, elaborada con huacatay, ají limo y zapallo loche, ingredientes que aportan personalidad y profundidad a cada preparación.

Uno de los pilares del restaurante es la selección de carnes. Para ello, se trabaja de manera directa con productores que comparten una filosofía de excelencia y respeto por el producto. Entre ellos se encuentra Emilio Cubas, de Trujillo, criador de la raza Criolla Peruana Andina, reconocida con la Medalla de Oro CMDC 2025. También participa Alfonso Fernández, igualmente de Trujillo, quien aporta cortes provenientes de la misma raza, entre ellos el destacado Asado de Tira Emperador y el Flat Iron.
La oferta se complementa con cortes internacionales de alta calidad provenientes del Frigorífico Rioplatense de Argentina, especializado en ganado de raza Aberdeen Angus. De allí llegan cortes premium como el lomo, bife ancho, bife angosto y picaña. Asimismo, la carta incorpora productos seleccionados de Allison Argentina, fortaleciendo una propuesta que combina lo mejor de la producción nacional con referentes internacionales de primer nivel.

Dentro de la carta destacan preparaciones que buscan conectar con el público peruano a través de sabores familiares y auténticos. El pollo peruano ocupa un lugar importante dentro de la propuesta, junto con especialidades como el asado de tira americano, preparado bajo técnicas que resaltan la textura, jugosidad y sabor de la carne.
Al frente de esta propuesta se encuentra el chef Chiqui Castro, quien ha decidido apostar firmemente por la carne nacional como elemento diferenciador. Su principal emblema es la denominada Ternera Signatura, una carne que busca posicionarse como un producto de estándar internacional y de máxima calidad. Para el chef, el potencial ganadero peruano permite competir con los mejores mercados del mundo, ofreciendo una carne de características únicas que refleja el trabajo de productores comprometidos con la excelencia.

Con esta propuesta, el restaurante no solo busca ofrecer una experiencia gastronómica de alto nivel, sino también poner en valor el trabajo de productores peruanos, los insumos de origen nacional y el potencial de la cocina peruana contemporánea, demostrando que la parrilla peruana puede alcanzar estándares internacionales sin perder su identidad.
@parrilladoneduardo.lima
